domingo, noviembre 1

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domingo, agosto 16

Generación XXL


La generación extra-extra grande

México, dicen las instituciones de salud nacionales y extranjeras, se está convirtiendo en un país de gordos. Y alertan sobre el creciente sobrepeso. Lo que casi nadie dice es que las cosas son más serias aún: que existe una generación, miles y miles de adolescentes mexicanos, que padecen obesidad mórbida, una enfermedad neuroquímica, evolutiva y mortal que acorta la esperanza y la calidad de vida.

Son los integrantes de “La generación extra-extra grande”, niños y adolescentes con 40 o 45 kilos de sobrepeso, medidas descomunales, propensos a enfermedades vinculadas con la obesidad y que los llevará a la muerte en un plazo no muy largo.

Hoy los niños presentan dolencias antes únicamente diagnosticadas a los adultos: problemas pulmonares, alteraciones respiratorias durante el sueño; cálculos biliares e hígado graso, pubertad precoz, quistes ováricos y atrofia del órgano sexual masculino; diabetes, insuficiencia renal, colesterol alto, hipertensión, tendencia a la trombosis; deformación en los pies, deterioro de la cabeza del fémur y riesgo de fracturas del antebrazo; trastornos neurológicos y psiquiátricos, alteraciones de la visión, depresión...

Por si no bastara, padecen una atroz discriminación y una marcada angustia por la estigmatización.

No. Esta nueva generación extra extra grande no la pasa nada bien.


Por Pedro Díaz G.


Cuando Margarita Boites cursaba primer año en la secundaria número 44, en el oriente del DF, había un chavo de tercero que la perseguía implacablemente.

Le tenía mucho miedo. Mentira. Miedo no, era terror. Ya no recuerda ni su nombre, pero no olvida su cara ni su voz:

“Pinche gorda”, “hay que ir al baño más seguido”, “bolsa de pedos”…

Era tal su angustia que todos los días pensaba cómo hacer para no pasar por ahí y topárselo.

Él nunca se había atrevido a agredirla físicamente. Ni falta hacía. Pero sí la amedrentaba todo el tiempo.

En una ocasión, la ofensa se desbordó: caminaba Margarita por el patio cuando su compañero le aventó un raspado a la falda así, gigante, rojo. Parecía sangre. Se fue al baño a llorar y lloró mucho. Lavaba su falda y lloraba. Lavaba su falda. Lloraba.

Como no entró a clases, sus compañeras la buscaron y al enterarse acusaron al agresor.

La trabajadora social, indignada, llamó a ambos.

Y Margarita se atrevió a decirle al muchacho en su cara todo lo que sentía. “Siento un miedo enorme por ti, pero siento más mucho odio, te lo juro, mucho. Quisiera que te murieras ahorita. Y así, muerto, te escupo”.

La trabajadora social amenazaba al adolescente:

–Te voy a suspender.

–No, por favor, perdóname –suplicaba él a Margarita.

Pero no.

–Nunca te voy a perdonar. Ojalá te murieras.

Tenía 13 años Margarita. Pesaba 110 kilos.

“He sufrido muchas cosas que ni mi familia sabe. Muchas. Fue algo muy fuerte y muy cabrón. ¿Te imaginas, una niña de trece años maldiciendo llena de miedo, ira y rencor? ¿Por qué? ¿Por gorda?”

* * *

Las alertas sobre el crecimiento de la cintura de hombres, mujeres y niños se escuchan cada vez más.

Pero de lo que poco se habla es de otra condición más grave: la obesidad mórbida en adolescentes. Miles y miles de jóvenes mexicanos que integran lo que los especialistas llaman La Generación XXL, la generación extra-extra-grande, en alusión a que su tamaño y peso desbordan las tallas normales.

La Generación XXL está compuesta por miles y miles de adolescentes mexicanos que derrumban los límites conocidos y cargan un sobrepeso de al menos 40 kilos por encima de su talla normal. Son adolescentes con medidas descomunales, propensos a enfermedades ocasionadas o favorecidas por la obesidad que los llevará a la muerte en un plazo no tan largo.

En palabras de los doctores Carlos Robles Valdés y Nelly Altamirano, especialistas del Instituto Nacional de Pediatría: “La obesidad mórbida es una enfermedad neuroquímica, evolutiva y mortal que acorta la esperanza y la calidad de vida”.

Los obesos mórbidos no sólo son discriminados, sino que son visitantes frecuentes en todo tipo de consultorios.

Hoy los niños presentan dolencias antes únicamente diagnosticadas a los adultos. Las enfermedades que hoy los afectan integran un catálogo aterrador:

§ Problemas pulmonares y en vías respiratorias.

§ Asma o alteraciones respiratorias durante el sueño.

§ Cálculos biliares e hígado graso.

§ Pubertad precoz.

§ Quistes ováricos y atrofia del órgano sexual masculino.

§ Insuficiencia renal por diabetes.

§ Trastornos en el metabolismo de las grasas, colesterol alto, hipertensión.

§ Tendencia a la trombosis e inflamación de los vasos sanguíneos.

§ Deformación en los pies, deformaciones de las piernas hacia adentro o hacia fuera.

§ Deterioro de la cabeza del fémur y riesgo de fracturas del antebrazo.

§ Trastornos neurológicos y psiquiátricos, como un ligero aumento de la presión intracraneal, dolores de cabeza.

§ Alteraciones de la visión y depresión...

§ Pero hay algo mucho peor: la baja autoestima.

No, esta generación extra extra grande no lo pasa nada bien.

* * *

No puede ni moverse.

Corre desde la casa para llegar a la escuela y el corazón se le sale por la boca; su agitación sólo termina cuando encuentra su pupitre. En clase de deportes no intenta saltar y durante el día nada de actividad física demandante, nada de nada. Apenas suena la campana, vuelve a esconderse.

Ana Mayra es tan retraída que cada vez que llega una visita a casa, se mete, arropada por la timidez, debajo de la cama.

Tiene seis años y su peso todo se lo impide. Y lo peor está por venir.

En tres meses esta niña encuentra en la báscula a su peor pesadilla. Crece tanto que de calzar del número 19, aumenta al 22. De vestir era talla 6, pero ya se le compra talla diez.

Es enero de 2001 y algo no anda bien. Su cuerpo se agiganta en poco tiempo: los brazos son unos cinco centímetros más largos y dos o tres más anchos de lo normal; comienzan a mancharse de negro los pliegues en codos y axilas; la báscula le informa que ha subido de 20 a 40 kilos.

Despierta con los ojos hinchados por el llanto: nada le duele en el cuerpo, pero se avergüenza porque en el salón ocupa más espacio que sus compañeros de clase.

Lo nota su madre, Ana Medina. La lleva a revisión a la clínica 41 del IMSS. Es una coincidencia que la doctora Rita Gómez acuda aquel día a impartir cursos sobre obesidad. Le ordena hacerse análisis.

El resultado es implacable: como consecuencia de la obesidad, Ana Mayra presenta diabetes tipo dos. Tiene seis años y su metabolismo es un desorden: glucosa alta, triglicéridos altos, alterado el perfil de lípidos.

Salvo Dulce, a quien, sin embargo, se le detecta también diabetes, sus otras hermanas son obesas: Carmen tiene 12 años y ronda los 70 kilos y Jimena, que es una niña de tres años, ya pesa más de 20. Son propensas.

A partir de hoy la cotidianidad da un vuelco. Mayra tomará medicamentos para siempre.

Esto le sucedió a Ana Mayra: la obesidad disparó su diabetes. El exceso de grasas que consumía hizo a su organismo resistente al efecto de la insulina, que es la hormona que ayuda al cuerpo a mantener el nivel adecuado de glucosa en la sangre. Al volverse resistente, el nivel de azúcar aumentó y propició la aparición de diabetes y sus efectos negativos sobre su salud.

Pasan el tiempo y aumenta el volumen en el cuerpo de Ana Mayra. Ya tiene 11 años y son 80 los kilos que carga. Por ello prefiere quedarse encerrada en casa que pasear con sus hermanas por las calles de Santa María Aztahuacán.

Víctima de la obesidad mórbida adolescente, ahora cambia su estrategia contra el mundo: prefiere quedarse callada. Sus labios no pronuncian sílaba alguna. De qué puede hablar una niña que no se siente a gusto con su propia figura. Pasan meses. Pero le va peor. Porque a los calificativos de “gorda” se le suman los de “muda” que la hacen llorar.

Es mayo de 2007.

Se suceden los malestares, los dolores. Falla el organismo de la niña. Ingresa Mayra al quirófano: su vesícula biliar, ese órgano en forma de pera ubicado en la superficie inferior del hígado, que en una persona sana sirve de reserva para la bilis, que, a su vez, ayuda a digerir los alimentos con grasa, no le funciona. Se ha llenado de cálculos. La extirpan.

Su doctora, Rita Gómez, está muy pendiente de la operación. Por la difícil coagulación de la sangre en los diabéticos, para Ana Mayra cada intervención quirúrgica, como la de las amígdalas que le están programando para dentro de un par de semanas, es de alto riesgo.

Ella tiene el futuro definido: toda su vida estará sentada esperando ser atendida en una sala de hospital.

La enfermedad ha sido implacable con Ana Mayra: hoy tiene 12 años y en los últimos meses creció hasta llegar a los 1.71 metros de estatura; calza del 27 y medio.

Pero su desarrollo no ha sido equilibrado: el cuerpo se estiró pero la cara no; su rostro es de un redondo irregular. Tiene pliegues manchados de negro (cantosis nígrica) en los brazos y en las axilas, las uñas de los pies requieren de especial cuidado pues cualquier corte puede hacerla sangrar, y detener la sangre es difícil; siempre utilizará zapatos especiales para diabéticos.

Lo que Mayra veía en el espejo la irritaba. Cerraba los ojos, los volvía a abrir y ahí seguía, devaluándose, pero la tristeza la llevaba directo al refrigerador. A comer hasta que el sueño le hacía olvidarse del espejo, al que volvería días más tarde.

Después de comer se encerraba en su cuarto y preparaba lo necesario para hacer las tareas: libros, cuadernos, plumas, pero lo que jamás faltaba eran dos bolsitas de papas fritas, un par de refrescos y un chocolate cada día. Antes de abrir el libro ya había ingerido al menos una bolsa.

Matemáticas simples: empezó a engordar hasta que tuvo tantos kilos encima que ninguna ropa le entraba: llegó a pesar 75 kilos, era talla 34, y las prendas que le compraban en el tianguis eran cada vez más difíciles de conseguir.

Le angustiaban el peso y las burlas, pero no podía parar. Para que ya no la molestaran, escondía los dulces entre el colchón y el box spring, adentro de los zapatos, atrás de las cortinas, en la jabonera y en las bolsas de los vestidos colgados en el clóset.

El juego del escondite y el engaño a sí misma y a los demás era, para ella, una verdadera obsesión.

La obesidad duele no sólo porque pesa, y mucho, sino porque oprime la vida. Ana ha llorado días y días, pasado incontables noches de insomnio, encerrada en sí misma.

Ana Mayra:

–A veces se siente mucha tristeza, una tristeza profunda por no ser como los demás quieren que seas.

Remata su madre: “La gordura pesa más en el alma que en el cuerpo”.

* * *

La generación XXL está compuesta por niños y jóvenes que comen mal y desaforadamente, que bajo las sábanas esconden la comida chatarra, los panes de dulce, los frascos de mermeladas o los de cajeta.

Capaces de devorar cinco hotdogs, diez o quince tacos y dos o tres tortas de una sentada, varios helados y un par de botellas de refresco de 600 mililitros.

Esta generación es capaz, sobre todo, de asaltar por las noches el refrigerador. La glotonería se considera un pecado capital y el agente que propicia la obesidad son las comidas rápidas y las de alto contenido calórico.

Pero paga por los excesos.

Históricamente han sido el blanco de todo el sarcasmo, de todas las burlas. Ningún sector es tan vilipendiado.

Y la seriedad del problema es tal que la solución ya no puede ser convencional.

Ya no son suficientes las dietas bajas en calorías, el ejercicio y un cambio en el estilo de vida. Tienen pobres resultados, aun si son bien llevadas.

Los doctores Carlos Robles Valdés, jefe departamento de especialidades médicas del Instituto Nacional de Pediatría, y Nelly Altamirano Bustamante, también adscrita a ese instituto, argumentan:

“Cuando el sobrepeso es muy elevado, de 30 a 40 kilos, una dieta de 500 calorías por día, que es la recomendada en pediatría, teóricamente tomaría 560 días para perder este exceso de peso (un kilo de grasa es igual a siete mil calorías). Pero existen mecanismos no bien conocidos responsables de que el proceso de la pérdida de peso se detenga, lo que da por resultado que en la práctica no se logre perder peso”.

En cuanto al ejercicio, el beneficio es “punto menos que imposible porque un esfuerzo moderado” causa trastornos al paciente. De hecho, los obesos mórbidos pueden considerarse afortunados si realizan ejercicios aeróbicos de bajo impacto sin causar lesiones a su columna vertebral, sus caderas o sus rodillas.

La solución, pues, está en el quirófano. Al menos eso es lo que argumentan los especialistas.

Los doctores Robles y Altamirano advierten:

“El problema fundamental de estas medidas es la casi inevitable recuperación del peso. En el 2000 los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos recomendaron al bypass o cinta gástrica como la mejor opción de tratamiento para la obesidad severa”.

Hasta ahora, de acuerdo con la evidencia médica, esta intervención es la única que ha mostrado eficacia a mediano y a largo plazo para aliviar o curar las enfermedades derivadas de la obesidad mórbida: hipertensión arterial, las enfermedades del corazón, problemas respiratorios

En México, con unos 20 millones de obesos, un millón 700 mil son candidatos potenciales a la cirugía.

En Estados Unidos, dicen los doctores en su estudio Obesidad mórbida en adolescentes, La Generación Extra Extra Grande, ante la epidemia de obesidad se está reconsiderando la edad a la que se puede hacer operación. Se busca que no se restrinja a los adultos. En aquel país ya se han operado a pacientes de entre 11 y 19 años.

Pero no es la panacea: “Los pacientes deben comprender que aún con la cirugía no se pueden esperar resultados irreales como tener un peso ideal o debajo del mínimo; que persistirá el sobrepeso, aunque menor”

* * *

Carlos es enorme. Con una estatura de casi 1.90 metros, su tamaño era gigantesco. Ahí está la fotografía, por ejemplo, de su graduación: más de 150 kilos metidos en una gran toga.

Un poco después la imagen era más fuerte: 176 kilos. El pronóstico no era agradable: a ese paso moriría antes de los 30 años.

Carlos sufre para encontrar la postura adecuada, sobre la cama, para ponerse los calcetines. Pero lo peor sucedió el día que al despertar se miró al espejo: terrible.

Carlos siempre ha tenido problemas de peso, desde que se acuerda. Cuando era muy niño “ya era un niño robustito”.

–Hoy estoy en régimen alimenticio. Este desayuno, por ejemplo, es un plato grande de fruta y cuatro claras de huevo con queso. Eso me ha bajado hasta los 124 kilos, en diez meses.

Estudió en la escuela primaria Miguel Hidalgo. Su peor etapa. Horrible.

–Me sentía muy sólo y no tenía amigos que me apapacharan. No. No recuerdo haber tenido ningún amigo En casa no había burlas. Pero cuando llegas ahí, te lastiman. Es bastante duro, pero salí bien librado. Acabé, digamos.

En una ocasión Carlos interrumpió la clase con el estruendo de sus casi 70 kilos cayendo de súbito, ante las miradas y las risas burlonas de sus compañeros.

Ese día estaba sentado en la orilla de un mesabancos donde caben dos niños. Al romperse, quedó una tabla rasgada que le rasguñó la espalda. Las burlas ocuparon todo el salón.

–Fue horrible. Iba en cuarto año. El maestro me defendió. Creo que por eso recuerdo su nombre: Humberto Jaimes Jaimes. Era malo académicamente, un normalista. Pero me defendió.

El dolor físico nunca pudo compararse con la angustia de los años por venir.

–Viví mucho tiempo asegurando que la rompí por mi peso. Porque era una banca normal y yo era el anormal. Pero ya con más lógica piensas que esa banca estaba mal, de algo, que no la pude haber roto: si yo pesaba en ese entonces unos 60 kilos o 70, ¿por qué se sentaban adultos de 80 kilos sin problemas? Yo no la pude haber roto.

Carlos llegó a odiar a mucha gente. Las burlas eran despiadadas.

No es para menos: cuando se está así de gordo uno no sólo es señalado sino que se convierte en un punto de referencia: "Del gordo para atrás", "junto al gordo", "el gordo de allá".

Eso le sucedió. En la escuela empezaron los primeros rechazos dolorosos, sobre todo porque ya le gustaban las niñas.

–Pero, claro, a ti por gordo las chicas no quieren ni voltearte a ver.

Carlos:

–Es muy difícil cuando vas por la calle y pasa el camión de la basura y el camionero te grita…

–¿Qué te gritan?

–Uf… Ene cosas, bien ofensivas. O cuando vas en la calle y te apuntan con el dedo. La gente que ni conoces es muy manchada.

–¿Te has llegado a pelear?

–Varias veces. En una, nos hicimos de palabras, porque me gritó algo. Yo iba en primero de secundaria y en la vida me había peleado. No sabía cómo, pero le dejé ir mi peso y cayó, no fue tampoco la gran pelea. Pero vencí. Gané algo de respeto. Pero no te puedes ir peleando por la vida.

No. No existe el gordito feliz.

Mucho menos, cuando se trata de acudir a entrevistas de trabajo, pulcramente vestido pero con decenas de kilos de peso destrozando cualquier buena presentación y volviendo obsoleto e inservible el mejor curriculum.

Carlos lo sabe. Asistía a una y otra entrevista, pero no lo llamaban.

Una vez, en una empresa farmacéutica, quería entrar como representante médico. Subió los elevadores del World Trade Center. Se acicaló, vistió de trajecito. Todo bien.

Al llegar salió la entrevistadora y no lo recibió.

Fue suficiente con mirarlo, barrerlo de arriba a abajo: le dijo:

–No te puedo hacer la entrevista.

–¿Por qué no?

–Es que en el anuncio decía buena presentación—respondió la mujer.

–Pero vengo de traje.

–No, no te puedo atender.

La razón era obvia: la obesidad. Y le sucedió igual en otro lado, y en otro. Y en otro más.

Hasta que un entrevistador se sinceró: “Dígame, y de su vida ¿qué cosas quisiera mejorar?

–El idioma, tal vez. Mejorar mi inglés...

Pero el hombre fue directo y preguntó:

–¿Qué piensas hacer con tu peso? Porque aquí no te podemos contratar. Muy pocos lugares lo harían.

“Salí muy preocupado, inmensamente triste, tan triste como nunca jamás. Ese día, como ningún otro, llegué a la conclusión de que no existe el gordito feliz. Eso es una farsa”.

* * *

Ya tiene novio Margarita. Se llama Leonel y juntos cursan filosofía. Por su propia condición, por su gordura, pues ya pesa 150 kilos, ella todo se lo perdona. Leonel la hace como quiere.

Él toma mucho, así que un día Margarita lo alcanza en la facultad, lo acompaña a beber y ya borracho Leonel la agrede: “Qué dijiste: a este güey ya me lo conchabé. No, gordita chistosa, ni lo pienses...”

A ella no le importa. Todo lo soporta por irse con él, como se lo había prometido: “Quédate a dormir conmigo”, le pidió Leonel.

Ella, fascinada: “Sí, órale. Sí, sí…”

Pero luego la insultó: “No, mejor me quedo con la otra chavita que me vino a ver”.

La burla le encendió la sangre. Margarita tenía una cuba en la mano y estalló:

“¡Qué te pasa! Eres un pobre pendejo, y yo más de pinche imbécil, por estar aquí oyéndote. Pinche mono. ¡Chinga tu madre cada vez que te lata el corazón. Cada vez que respires!”.

* * *

Lo dio a conocer hace tres semanas el Instituto Mexicano del Seguro Social: en 10 años seremos el país con más sobrepeso del mundo si no se toman medidas.

México ocupa actualmente el segundo lugar en el escalafón mundial de sobrepeso, según la Organización Mundial de la Salud. Y en una década será el país con más gordos del planeta.

Cada vez es más frecuente ver a un niño de siete u ocho años con el peso de un adulto, con 60 kilos.

Casi el 70 por ciento de los mexicanos, algo más de 70 millones de personas, tiene problemas con el peso, ya se trate de obesidad (cerca del 40 por ciento) o de sobrepeso (sobre el 30), de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud 2006.

La razón hay que buscarla principalmente en la influencia de la comida rápida o la comida chatarra en la dieta tradicional mexicana, especialmente en las zonas urbanas.

Hamburguesas, pizzas y refrescos, de los que México es el primer consumidor mundial por persona, restan espacio a los alimentos más sanos.

Dice el estudio del doctor Robles Valdés:

“Evidentemente el tamaño de un refresco de cola de 195 mililitros de los años 50 comparado con uno de 600 de los años 90 del siglo XX, aumentó de 85 a 350 calorías (más del 400 por ciento; una hamburguesa de 333 calorías aumentó a más de 600. Y así ha sucedido con todos los alimentos procesados mal llamados ´chatarra`...”

Donde más preocupación existe es con respecto a niños y adolescentes. Los datos más recientes son alarmantes:

A) en los últimos siete años la obesidad en niños que cursan la educación primaria en México creció 33 por ciento y se estima que 61 por ciento de la población nacional sufre de sobrepeso.

B) 26 por ciento de los niños entre cinco y 11 años padecen obesidad por los malos hábitos alimenticios, el consumo de productos con alto contenido de calorías y el sedentarismo.

C) La obesidad en México muestra tendencias riesgosas para la salud pública del país, ya que en 1988 se demostró que 35.1 por ciento de las mujeres padecían de sobrepeso u obesidad, en 1999 esta cifra se elevó a 52.5 por ciento y la más reciente Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, de 2006, señala que 71.6 por ciento de las mujeres mexicanas padecen sobrepeso u obesidad, mientras que del sexo masculino 61 por ciento de la población nacional lo padece.

* * *

Los niños no están comiendo bien. Por eso no es normal que a tu hijo de seis años le llamen en la escuela “Paquita la del Barrio” o que aseguren, por su parecido, que es “el hijo de Paco Stanley”.

Esa combinación de dietas erróneas, aunada a la falta de ejercicio, ocasiona no sólo exceso de peso sino personas mórbidamente obesas. Y esto no es un mero calificativo.

Significa que su inusual tamaño les conducirá inevitablemente a una muerte prematura por enfermedades como diabetes tipo dos o enfermedades cardíacas.

Erika Ivonne se enfermó la semana pasada. A sus 33 años cayó en el doctor, quien le advirtió sobre la posibilidad de diabetes por sobrepeso, Ella, preocupada, pensó en Axel.

–Tengo un hijo con problemas de peso. Tiene seis años pero está súper gordito.

–Tráigalo cuanto antes.

Y sí, esta tarde de miércoles regresan del doctor directo a la charla. Estamos en la calle de Estrella, en la colonia Guerrero, en el centro del DF. Héctor y Emma son los anfitriones. Son los padres de Axel y de Perla, otra pequeña de siete años con más de 40 kilos de peso.

La familia Flores luce un tanto apesadumbrada. Nunca antes se les ocurrió enviar a Axel al médico pues hasta ahora no ha presentado alguna enfermedad relacionada con su peso.

–¿Qué come Axel?

–Como mucha carne, mucho refresco, de manzana –responde el pequeño, envuelto en la sonrisa de sus seis años.

Pero son sus padres los que, a grandes rasgos, hacen un balance de lo que su hijo se lleva a la boca cotidianamente:

Todo tipo de chocolates, pero en particular lo vuelve loco el huevo kinder sorpresa. Come todo tipo de cosas, le encantan las hamburguesas, los hot-dogs... la pizza hawaiana le fascina, ah, pero el refresco...

Su régimen alimenticio se compone más o menos de esto:

En el desayuno: leche con pan, dos sandwiches que se lleva para el recreo: de jamón con queso. Aunque a veces le dan dinero para comprarse otro más en la escuela. O sea: tres. Un chocomilk de tetrapack, y un jugo.

Para la comida a Axel le espera una sopa aguada y un guiso, generalmente carme. Pollo, verduras, pescado. Come mucho atún. Refresco.

Dice su madre:

Y para la cena, otro cubito de chocomilk en tetrapack, o leche con pan. Y tacos de pechuga con queso. A veces un licuado de chocomilk o de plátano, con dos yemas de huevo.

–Pero Axel es fritanguero de corazón –revela Raymundo Flores–: tortas, tacos, tamales, tortillas. Le encantan. Comemos mucha carne, todos los días. Y como tenemos un familiar en un puesto de San Cosme, de carnitas y longaniza, pues a diario vamos.

Los Flores Rodríguez son tres, Nailea, de 11 años; Axel de seis y Sharon, de tres años.

En el centro de salud los mandaron a hacerle algunos estudios. “Nos pidieron que lo metiéramos a hacer algún ejercicio y les cambiemos la alimentación”.

Dice convencido Raymundo Flores:

–Si crecen y siguen comiendo así, van a tener muchos problemas.

Axel, por ejemplo, no puede utilizar los pantalones de mezclilla. No hay tallas para él. O le aprietan o le nadan.

–Por eso siempre lo verás así: de pantalones cortos y con ropa más holgada. Es lo que le hace sentir más cómodo.

* * *

Margarita sufrió cierta velada discriminación familiar. De numerosa familia, tuvo la mala suerte de que su padre fuera doblemente discriminador. No soportaba a los morenos ni a los gordos. Y ella, desde niña, fue un motivo de vergüenza para él e incluso para sus hermanas.

Rosario, por ejemplo, siempre la trató mal. Y hasta su padre le dijo alguna vez: “Pues qué pasa contigo. La Chayo o la Chona comen mucho más que tú. No entiendo por qué estás tan gorda”.

La agresión venía del mismo seno familiar. A su hermana Rosario, 13 años mayor que Margarita, le daba mucha pena salir con “la gorda”. Y le pegaba a escondidas.

Pero lo que nunca olvidará Margarita, quien ha llegado a pesar 150 kilos, es que Rosario tenía como novio al dueño de una paletería: José Luis y que Margarita la acompañaba a verlo a cambio de comerse una paleta.

Preguntaba José Luis:

–Oye, por qué Margarita está tan gorda. ¿Qué no le ponen atención?

Pero a Rosario le daba pena. No respondía nada.

–Y yo pensaba: por qué no le decía: “Con mi hermanita no te metas, güey. O qué chingaos te importa esté como esté, tú y yo somos novios, pero ella qué”. Pero no. Al contrario. Rosario me insultaba o me hacía llorar delante de la gente. Y me amenazaba: “A ti no te compro ropa porque no te queda”.

Ahora sale con que sufría mucho por mi gordura. No creo que nunca tanto como yo.

La discriminación no cesa. Hace poco –cuenta Margarita Boites– me subí a uno de esos peseros que son combis. No había lugar atrás, pero sí adelante, al lado del conductor. Trabajosamente me subí, pero al sentarme escuché así, muy bajito, su reclamo. Me dijo: “si no me pagas doble, no te subes”. Pero ya estaba arriba: ¡pretendía bajarme!

Yo le contesté también así, como en un murmullo:

“Cóbrame triple, pero no lo digas fuerte; no lo grites, por favor”.

sábado, abril 25

Se cancelan partidos y espectáculos



Víctor Becerril

COMO no sucedía desde 1985 -cuando la ciudad de México despertó el 19 de septiembre con la Tierra vuelta una fiera letal-, la comunidad entera del país se convirtió en el blanco de un fenómeno imprevisto, que ya produjo cierre de escuelas, de todos los sitios de concentración humana y, por qué tendrían que ser la excepción, de los principales espectáculos deportivos de fin de semana y los que falten por contabilizarse.

Es un buen espaldarazo al optimismo, y contribuye a moderar la alarma colectiva, ver que las autoridades están muy atentas al interés social y comparecen para despejar muchas dudas, acerca de los motivos que tuvieron para tomar todas las precauciones posibles en pro de la salud de millones de capitalinos, y millones más de la población flotante.

Escuchamos que los brotes de la epidemia están controlados, que la cepa del virus está identificada, que se cuenta con los medicamentos antivirales adecuados en el caso de que se requiera atender a los enfermos, y que se han dispuesto cercos sanitarios inéditos, en cualquier lugar por donde el enemigo -que como paradoja es tan pequeño como bestial-, intente traspasar la frontera de la vida humana.

Con cierto recato, aunque con firmeza y dejando en manos de empresas la determinación, funcionarios del Gobierno federal expresaron que: "Los eventos deportivos están dentro del ámbito de la recomendación de no asistir a aglomeraciones. Sin embargo, no hay una prohibición, dado que la mayoría de ellos son eventos privados, pero sí hay una recomendación de tratar de evitarlos", dijo el secretario de Salud, José Ángel Córdoba.

Según cifras emitidas por el Gobierno capitalino, en total fueron cancelados, además de los encuentros de futbol profesional, luchas y toros, aproximadamente 553 actos deportivos, culturales, recreativos y artísticos que se tenían previstos entre el viernes 24 y el martes 28 de abril. Antros, bares y discotecas y cantinas que consideraran factor de riesgo, también resentirían la medida.

Además de realizar a puerta cerrada el campeonato de clavados que se realiza en la ciudad de México, se cancelarían programas en deportivos de las 16 delegaciones políticas, festivales infantiles, un triatlón en el Deportivo Chapultepec y la marcha cicloturista México-La Malinche, entre otras competencias.

FUTBOL A PUERTA CERRADA

Ayer mismo, la Federación Mexicana de Futbol determinó que los partidos entre Pumas y Chivas, que se realizará en el estadio de Ciudad Universitaria (12:00 horas), y el de América contra Tecos, programado para la tarde del domingo (16:00 horas) en el estadio Azteca, se jugarán a puerta cerrada.

Dolerán las pérdidas económicas, sin duda, pero la recompensa social no tiene precio.

"El dinero ahorita no es lo importante", dijo Decio de María. En otra arista del beneficio colectivo, las familias podrán hacer planes para ver los juegos en casa, porque los dos encuentros serán transmitidos por televisión abierta.

La otra opción era que los partidos se pospusieran, pero el Rebaño tiene el compromiso de la Copa Libertadores, y el equipo de Coapa viajará a Chicago para sostener un juego amistoso.

TAMBIÉN LAS LUCHAS Y LOS TOROS

En concordancia con la recomendación gubernamental para evitar las aglomeraciones, empresarios de lucha libre en el Distrito Federal y del Estado de México, cancelaron las funciones correspondientes al viernes.

Las empresas que forman el Consejo Mundial de Lucha Libre y la Triple A, determinaron devolver el costo de las entradas o canjearlas para la próxima función del viernes 1 de mayo.

Quedó pendiente la decisión de realizar o no la función de este domingo en la Arena México.

La Triple A, la función que daría este viernes en el Centro social y Recreativo "El Recreo" de la Delegación Iztacalco, fue reprogramada para el 15 de mayo a las 20:30 horas. También se canceló un festejo por el Día del Niño el lunes 27 de abril en el Hospital Infantil de México "Federico Gómez" y se desconoce si se dará en otra fecha.

Y para todos los taurinos, la empresa que ofrece novilladas en la plaza La Florecita, anunció que suspenderá su programa de mañana, uniéndose así a la lucha contra la influenza, de las que autoridades federales y locales, declaran que tendrá 10 días claves de resistencia en todos los ámbitos de la capital y la zona conurbada.

La novillada se llevará a cabo el domigo 3 de mayo, con el mismo cartel y ganado. Mientras tanto, tomemos muy en serio lo de la influenza y cancelemos también -con cuidados extremos- el juego del azar con ella.



lunes, abril 20

Adiós, Ratoncito...

Adiós



Alguna ocasión un seguidor de Raúl Ratón Macías

le dijo que siempre le ponía veladoras cuando peleaba.

Raúl le reprochó en tono bromista:

"Y el día que no me prendiste, me tronaron la quijada”.


Pedro Díaz G.


Los problemas de salud llegaron hace siete años. El cáncer invadió su cuerpo; a últimos meses, las radiaciones obligaron a dos operaciones de intestino, la última, el sábado. Eso aceleró la noticia: murió Raúl Ratón Macías.

Uno de los más grandes ídolos del boxeo mexicano, dejó de respirar el lunes 23 en el Hospital 20 de Noviembre, a la edad de 74 años.

Macías, ex campeón mundial de peso gallo, internado estuvo bajo observación luego de ser operado dos veces del intestino grueso.

Fue alrededor de las ocho de la noche.

Y como en aquellas peleas de antaño, las veladoras permanecían encendidas en muchos hogares mexicanos. Orando por su triunfo.

Esta vez venció el cáncer.

Su cuerpo será velado en la colonia Roma. Le acompañarán su gente y los mariachis.


* * *


Martes 24 de marzo. Mediodía. Atrio del santuario de Guadalupe.

En La Villa está por empezar una misa de cuerpo presente al más grande ídolo de todos los tiempos en el boxeo nacional.

Van llegando los familiares, los peleadores de antaño, los promotores... Reporteros inundan con el flash de sus cámaras cada rostro compungido.

Hay tristeza.

Se nota. Surcan lágrimas las mejillas de Natalia Gómez, una secretaria que se regaló unos minutos pero ya se marcha limpiándose el maquillaje.

“Tenía 74 años de edad; fue paro respiratorio, estaba desde hacía una semana en el Hospital 20 de Noviembre”, musita.

Está aquí doña Enriqueta. Ya no tiene dientes. Ella creció en la misma calle del Ratón, Granaditas, en el mero barrio bravo de Tepito.

“La calle era nuestra. Éramos así de pequeñitos, como ése niño –y una mano blanca llena de arrugas indica hacia uno de seis años--. Raúl era muy travieso: le decía a mi hermano, cuando salíamos de la escuela: ´eh, amigo, al rato te espero para que juguemos un rato´.

“¡Noooo!, le prohibía yo. Ése chamaco es bien peleonero. Dice vamos a jugar, pero eso significa tiro.

“Ya más grande, narra esta dama de gratos recuerdos, bajo un sol que abrasa y penetra el corazón cuando un nutrido grupo arremete con las porras, se volvió un buen bailador. Danzonero". Sonrié la mujer.

Ya llega el féretro con el cuerpo de Raúl. La carroza fúnebre arriba al patio de la Basílica y de inmediato es rodeada por fieles y aficionados, que siguen el trayecto del ataúd hasta el centro de la iglesia.

Monseñor Diego Monroy oficiará la liturgia.

Bendiciones, porras.

Vivas y aleluyas.

Llamado a misa: ya te espera la virgen de Guadalupe.

¿Así que ya te vas, Ratoncito?


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Muchos lo recuerdan por esta frase: “todo se lo debo a mi manager y a la virgencita de Guadalupe”.

Pero tuvo el Ratón otras igual de famosas. Una de ellas, por ejemplo, cuando creó su negocio, una cantina, y sus palabras le pedían a los cuates: “Cuídame la barra, ¡que me dan baje con las botellas!”…

Nadie lo olvida: paralizó el país en cada una de sus peleas.

Arturo Macías, hijo del legendario boxeador, habla con la prensa.

“Fue en dos semanas; murió tranquilo”.

Su mayor trofeo: la Plaza de Toros México, con más de 50 mil aficionados que lo vieron en su victoria ante el estadounidense Nate Brooks, el 26 de septiembre de 1954.

Qué ironía: precisamente el 23 de marzo, día de su muerte, cumplía 52 años de casado con Yolanda Calderón. A ella, hace algunas noches, le susurró:

Mi amor. El día en que yo me muera, México se va a paralizar. Como en aquellas peleas; como cuando nos casamos…


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Raúl Macías tuvo una destacada carrera amateur que culminó con su participación en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952.

Cuando ingresó al profesionalismo el primero de enero de 1953, con un nocaut efectivo ante Guillermo Sánchez, en Culiacán, Sinaloa, capturó la idolatría de la gente.

En alguna ocasión desayunaron ídolo y reportero en el Vips de Fray Servando, muy cerca de su casa de Balbuena. De buen diente, el Ratón Macías devoró sendos y deliciosos chilaquiles. Y platicó su vida. Una vez más. Como tantas veces ante los medios de comunicación:

“Yo era muy disciplinado. Y cuando volvía de mis peleas luego luego me iba a dormir, porque sabía que al otro día debía ir a agradecer a La Villa, a la virgen de Guadalupe, por haberme dado el valor y las fuerzas necesarias; le agradecía también por mi rival, porque no lo hubiese yo lastimado.

“Y vieras. Partía solito de mi casa, aún no amanecía. Cuatro, cinco de la mañana. Y allí iba yo, andando poco a poco, y saludando a la gente. Quiubas Ratón. Bien hecho, mi Ratón. Y ellos se me pegaban. Y ya cuando agarrábamos Calzada de Guadalupe, no éramos uno ni cien. ¡Éramos miles! Ah… Ese cariño de la gente es lo que me hace feliz”.

La última pelea de su carrera la sostuvo contra Ernesto Parra en febrero de 1959, en la Arena México, y después de imponerse por puntos en 10 rounds, tomó el micrófono para decir que se retiraba. Fue tan sorpresivo: ¿dejaba la la actividad que le dio gloria y reconocimiento? La afición se mostró escéptica ante lo intempestivo del anuncio.

“Le prometí a mi jefecita que me iba a retirar para que estuviera tranquila. Me retiré para evitarle sufrimientos, y a la semana que anuncié el adiós, dejó de existir”.

Su récord profesional: 41 victorias, 25 por la vía del nocaut, con sólo dos derrotas.

Y una espina de idolatría clavada en el corazón de cada mexicano.


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México no sería este país sin Raúl Ratón Macías. O sin el futbolista Horacio Casarín, o sin los toreros Silverio Pérez, Lorenzo Garza, o sin los inmortales actores Pedro Infante y Jorge Negrete; sin los luchadores El Santo y Gori Guerrero.

Dignificó a los pobres de México, a los que menos tienen, a los desposeídos. Tuvo carisma y sencillez.

Raúl Macías Guevara ha sido reconocido como el máximo ídolo en un deporte que ha tenido a figuras como Ricardo “Pajarito” Moreno, José “Toluco” López, Rubén “Púas” Olivares, Julio César Chávez y muchos más.

Nadie como él: educado, sencillo, con un natural don de gente.

“Me consideran la máxima figura del boxeo, me reconocen y admiran, que es lo mas importante para el ser humano”.

Uno de sus máximos orgullos era su casa. Inocente siempre, narró que la suya es una réplica de la residencia del que fuera su representante, Luis Andrade, un próspero ganadero del Estado de Hidalgo, su patrón cuando mensajerito en las oficinas en la calle de Lafragua 13, frente a Sanborns de Reforma.

“Quiero una como la de usted; igualita – le pedí. ¡Y me la mandó construir!”


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¿Qué le diría si lo tuviera enfrente?

¿Qué dirías al Ratoncito?

Responde doña Enriqueta:

“Que siempre fue un buen ejemplo. Que es lamentable su perdida, por que aparte de ser una gloria de nuestro boxeo, era una persona sencilla, preparada y humana. Que desgraciadamente cuando mueren estos ídolos tan escasos en la actualidad es cuando se les quiere hacer los reconocimientos y homenajes que en vida no se les ofrecieron; que descanse en paz Raúl Macías. Mi más sentido pésame a la familia del campeón”.

Debías estar aquí, Ratón Macías. Mirando y disfrutando de tu misa.

Verías cómo te quiere el pueblo, te darías cuenta de que no hay un asiento libre en toda la Basílica. Encontrarías a tanta gente que te conoció y a mucha más que hoy sólo viene a venerarte. A decirte allá nos vemos. A enjugar lágrimas emocionadas por el coro de la iglesia.

Escucharías todo lo que se dice de ti, esta tarde mientras los niños entonan cánticos celestiales y el padre que oficia tu misa, casi rompe en llanto.

Por ejemplo, a tus oídos llegaría esta historia, que tú bien conoces:

“Mi papá –dice un hombre ya mayor creció en una familia de verdad muy muy pero muy pobre. Al grado de que mi abuela tenía que cocinar con leña. Ellos vivían en las afueras de ciudad de México. Mi padre era un niño y como todo niño uno de sus ídolos era el Ratón Macias.

“Una vez hubo una campaña del gobierno de la ciudad en aquel entonces donde a la gente de bajos recursos se les regalaron estufitas de petróleo para que cocinar fuera un poco mas seguro y cómodo.

“Y para que la gente acudiera, quien repartía las estufitas era El Ratón, el ídolo del momento. Estaba en su apogeo. Y que las regalan todas y que mi abuela se queda sin nada.

“Cómo los vería de amolados que el señor Macías se bajó del camioncito en el que estaba repartiendo las cosas y se puso a platicar con mi abuela. Después se regresó y agarró una de las estufitas que quedaban para otros barrios y le dijo al que llevaba el control:

“…´No te preocupes, al rato yo mismo te la repongo´. Y se la regaló a mi abuelita y a esa santa mujer que era mi abuela se le ilumino la cara. Le dio miles de gracias. Pero cual sería su sorpresa, que al llegar a casa dentro de la estufita el Ratón había metido un sobrecito con algunos billetes y una notita que decía que “nunca perdieran su fe en la virgen de Guadalupe”.

"Mi papá vio a mi abuela llorar por el gesto del Ratón y se regresó a donde había pasado todo, pero ya se había ido la caravana.

“Se quedó con ganas de darle las gracias al campeón. Muuchos años después, por ahí de 1990, estábamos desayunando en familia en el Sanborns de Montevideo, esquina Instituto Politécnico y a unas mesas de distancia estaba el Ratón; obvio, mi padre no dejó pasar la oportunidad, se levantó y fue hacia este hombre a darle las gracias por el gesto que tuvo con mi abuela.

"Sorprendentemente recordaba el suceso. Ahí se pusieron a platicar un buen rato. Yo la verdad no me acerqué, dejé que platicaran. No sé qué dirían, que a los dos como que les dio sentimiento y se les humedecieron los ojos.

| “Y pues la verdad yo me quedaré para siempre con ese recuerdo del que fue no sólo un gran boxeador, sino lo más importante: un gran hombre.

“Hasta luego Ratón, ahí te alcanzamos”.


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Está aquí Víctor Cota, periodista de años. Amigo del Ratón.

“Ningún deportista en nuestro país ha tenido su carisma, su arrastre entre las multitudes para convertirse en ídolo nacional e internacional", dice.

Y recuerda la frase del promotor George Parnassus, quien hacía funciones en California, Estados Unidos:

“Macías es el peleador que todo mundo sueña, que deja gente fuera de las arenas, del Olympic, de El Forum”.

“Raúl Macías fue el boxeador más decente y honesto que conocí en mi vida”.


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Son miles los aficionados que en la Basílica de Guadalupe desean decirte adiós.

Raúl Macías Guevara, están aquí tus familiares, los monarcas y ex monarcas mundiales, la gente del pueblo.

Aquí Humberto Chiquita González, Rubén Olivares, Pipino Cuevas, Carlos Zárate, Jesús Castillo y Alfonso Zamora.

Hay rezos y aplausos.

Son al menos 5 mil personas.

La misa estará a cargo del Vicario General y Episcopal de Guadalupe y Rector del Santuario, Monseñor Diego Monroy Ponce, quien pide a El Señor:

“Recuerda a tu hijo Raúl, a quien llamaste hoy de este mundo a tu presencia”.

“Cómo olvidar la frase del Ratón Macías: 'todo se lo debo a mi manager y a la Virgencita de Guadalupe'. Hoy la virgen recibe a su hijo”.

Adentro y a las puertas de la Basílica, los aficionados te dedican vítores.

“¡Ratón, Ratón, ra-ra-rá!”

“¡Viva México. ¡Viva el Ratón!”.

“¡Gracias, Ratón, allá nos vemos!”

Se aplauden las palabras de Monseñor Monroy.

“Aquí está el pueblo, tu admirador. Aquí está todo Tepito, mi Ratón”.


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Es un momento muy íntimo, a pesar de la muchedumbre. Estar aquí, cerca del héroe de mediados de siglo. Escuchar las historias que hasta este atrio han llegado. Saludar y abrazar a los amigos.

Y llorar. Hacerlo porque te vas; porque estuviste.

Porque ante la petición de una última entrevista, respondiste a los comunicadores, en voz de tu hijo Arturo:

“Diles que muchas gracias, que ya hablé demasiado. Que me recuerden siempre como el buen campeón y el buen mexicano por el que tanto me esforcé”.

Y a tu familia, que solloza. Te sobreviven tu esposa amantísima, Yolanda Calderón, y tus hijos Arturo, Olga, y Guadalupe Yolanda. Vas al encuentro de tus otros hijos, Luis Raúl y Jorge.

Cierra sus puertas la carroza.

Inicia el viaje al crematorio.


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Hay aquí un personaje que, diríamos, te vio nacer, Raúl:

Se llama Alberto Reyes y ahora porta el cabello encanecido con el plata de los años. Y cuando te entrevistó para el Esto, en marzo de 1955, te confesaste ante él. No lo olvida. Fue apenas unos días después de ganar el título gallo de la NBA.

Esta tarde de aromas a copal, Reyes remenora tus palabras:

“Cuando me marché, me dijo el Ratón, me fueron a despedir tan pocos, que nunca me imaginé tal recibimiento a mi regreso... En un principio no pude hablar de la emoción tan intensa que sentía y hasta se me rodaron las lágrimas.

“Nunca antes en mi vida había visto tanta gente reunida. Sentía un no sé qué al pensar que toda esa multitud estaba para recibirme. Con todo esto ¿quién no sube a exponer todo lo que tiene y si es posible deja la vida sobre un ring?

“La afición mexicana merece todos mis respetos y el máximo de mis esfuerzos. Ya le he traído una parte del título, ahora sólo me resta luchar por la otra parte para darle a mi México una corona mundial absoluta.

“Todo lo anterior nos lo decía el chamaco Macías al abordarlo en su trabajo. Si apenas había llegado la noche anterior y ya se había reportado a la oficina de su protector Luis Andrade, a continuar desarrollando sus labores de secretario, solícito, sencillo, no como triple monarca gallo e ídolo de México, sino como cualquier sufrido oficinista.

“No había dormido nada y la desvelada se acentuaba en la palidez de su rostro.

“Dijo: esa gente de mi barrio cuántas satisfacciones me ha brindado. El homenaje que me hicieron es para no olvidarse nunca. El gentío era más inmenso que el del puerto aéreo. Yo me sentía un poco asustado, no por mí, si no por todas esas señoras, niños y ancianas que andaban en la bola. Rogué por que no les fuera a pasar nada.

“A mí me querían llevar a otra parte temiendo que me fuera a lastimar la muchedumbre. Pero bonito la hubiera hecho pagarles tan tremenda plancha. Nunca me lo hubiera perdonado y me fui con ellos, a tratar de demostrarles mi agradecimiento. Llegué sin zapatos y sin calcetines a Tepito, pero eso qué importaba, ya estaba con los míos.

“Estuve recibiendo visitas hasta las cinco de la mañana, después me les escapé para irme a la Villa. Tenía que ir arrodillarme ante la Virgen guadalupana”.


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Al rescate de las frases que te definen:

Raúl era una gran persona, seguirá siendo el ídolo más grande de México. Recuerdo sus peleas; cuando estaba enfermo varias veces platiqué con él: Pipino Cuevas.

El Ratón nació con carisma, siempre lo vi contento y nos daba consejos. Adoraba a la virgen de Guadalupe, que estoy seguro lo cuidará. La última vez que coincidimos fue en Veracruz: Humberto Chiquita González.

Su muerte es muy lamentable para la familia boxística. Era muy optimista, alegre, siempre con una broma sana por delante. Lo vi en diciembre; tuve el orgullo de simular pelear con él en una película que hicimos. Lo vamos a recordar con mucho afecto: Rafael Herrera.

Era un gran amigo que me daba consejos. Me decía que siempre tenemos que andar bien vestidos, ser educados, retirarnos del boxeo a tiempo. También me decía que cuidara a mis hijitas. Se nos fue, pero siempre lo recordaremos. Que la virgen lo cuide: José Antonio Aguirre.

En enero lo vi bailar en una reunión de gente de boxeo, fue la última vez que conviví con él y me comentó que estaría en la peregrinación de este sábado. Lo extrañaremos: Martín Bravo, presidente de la Asociación Mutualista de Boxeadores.


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No se diluye el grupo. Persisten las porras. Esperan a que salgas de la Basílica para tomarte una última foto, Raúl, míralos: te adoran.

Yo, después de aquella charla con mi Ratoncito, en los años ochenta, para las páginas de unomásuno, me quedé con un legado tuyo.

Anhelaba, como todos los jóvenes de la época, portar un lindo arete, no sabía precisamente de qué lado, y dejarme crecer el cabello para peinármelo con colita.

El desayuno fue sensacional. Al terminar el último sorbo al café, comentaste, ya en sobremesa y con el único gesto de disgusto en la mañana entera:

¿Sabes qué es lo que más me choca de estos tiempos en los que vivimos?

No, campeón –respondí sin esperar lo que vendría.

Que los hombres se pongan un arete. Eso sí que no lo soporto.

No lo hice. Nunca. Y han pasado los años.

Hoy que te vas. Esta tarde de emociones, en la que sí, tenías razón, México se paralizó como sucedía cuando peleabas, deambulo con la certeza de que alguna vez platiqué con el ídolo más querido de la gente, y una sola palabra emerge de mis entrañas.

Y te la quiero gritar, para que lo escuches hasta ese féretro desde el que nos sonríes:

¡Gracias!

¡Muchas gracias, Ratón…!

Allá nos vemos.

viernes, octubre 3

Hummer: la reina de los excesos





Por Pedro Díaz G.
pedrodiazg@m-x.com.mx

Aquí voy, trepado en ella. Alejandro, el vendedor, me dice que es un búfalo, pero más bien parece un mamut de tres toneladas y media que consume más de 18 litros de gasolina por cada 100 kilómetros. Es naranja y como son casi las seis de la tarde, el crepúsculo le impone un brillo irrecuperable.
Desde que Alejandro sacó a la bestia de la agencia, he venido escuchando su perorata didáctica: tiene un motor de 8 cilindros, 6.2 litros, con 393 caballos de fuerza; su velocidad máxima es de 180 kilómetros por hora; aceleración de cero a 100 kilómetros en 10.2 segundos...
Trata de convencerme. Cree que tengo 790 mil pesos que desembolsaría sin remordimiento alguno. Quisiera decirle que mi intención no es comprarla, que lo que busco desde que me paré frente a ella en avenida Revolución es manejarla. Necesito saber por qué esta camionetona es la reina de los excesos.
Necesito sentir una Hummer.
Quiero ver si tiene razón José Carlos García, un arquitecto de 27 años al que conocí en un autolavado. Bajó temerariamente de su Hummer amarilla como un huevo y me dijo:
“La agresividad y poder son asombrosos. Al volante la sensación es de lentitud, pero ves al mundo debajo de ti. Eso es literal. Estás a un nivel más alto del piso. Eres un chingón. Quien tiene una Hummer compra en los escaparates de Mazarik, tiene un piso entero en la Condesa, las Lomas o en Polanco, va al gimnasio y devora a la ciudad. ¿Es una camioneta relacionada con los narcos o delincuentes pesados? Sí, en dos o tres semáforos te detienen para una revisión. Pero eso es parte de la leyenda. En una Hummer se sube Dios o se sube el Diablo”.
Alejandro: las llaves, por favor.


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La capacidad de su cajuela es envidiable: al menos caben 29 paquetes de cocaína, ocho radios de comunicación, 12 granadas, 19 armas largas, 22 cortas, 62 cargadores de diversos calibres y 500 cajas de cartuchos...
Eso traía la Hummer que unos sicarios abandonaron en el kilómetro 287 de la carretera Ciudad Victoria-Matamoros. Fue el viernes 8 de febrero de este año, cuando la violencia comenzaba a clarear en el país: los integrantes de la Policía Federal Preventiva viajaban en una camioneta Ram Charger y perseguían a una Land Rover y a la Hummer. Fueron 30 kilómetros endemoniados. La policía sólo detuvo a los tripulantes de la Rover, dos muchachos que no pasaban de los 20 años.
La Hummer se perdió en la polvareda. Más tarde aparecería abandonada como si los 600 mil pesos que cuesta se recuperaran en un sólo traslado de cargamento. Ahí se supo de su capacidad de cajuela.
Es ideal para el trabajo duro.

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Cómo fui a olvidar la cámara para filmar mi soberbia al volante cuando el vendedor me la entrega frente a la puerta Uno de Ciudad Universitaria, al sur del DF.
¿Esto sentía Vicente Fox cuando recorría su rancho en esa Hummer que el ejército le dio en comodato? Aquella que nos presumió a los mexicanos. Una cosa es clara: el ex presidente también tiene cierta debilidad por esta caja fuerte, por este sofisticado juguete.
Allá él. Yo voy rebasando sin problemas. El mastodóntico aspecto de la camioneta espanta hasta al más acabado cafre. Acelero. Imponente.
Si tuviera entre 35 mil y 75 mil dólares, no los podría derrochar en una H1, diseñada originalmente para el ejército, porque en México sólo la adquiere la Secretaría de la Defensa Nacional.
Pero sí podría adquirir una H2, la primera versión ciudadana. Longitud: 5.45 metros y dos metros de alto, para algunos exagerada, para otros llamativa. Parece una locomotora.
O una H3, versión reducida pero con todas las características de la original, y desde 2006 el SUV (Sport Utility Vehicle, vehículo de utilidad deportiva) favorito, sobre todo de las mujeres.
Voy en el lujo encarnado: enciendo el equipo de sonido marca Bosé y encuentro la inclinación ideal de los asientos de piel; me pavoneo desde la ventanilla a dos metros de altura. Qué buen gusto y qué detalle en los cromos de la consola ¿La hora? Me la obsequia un reloj Bulgari...
Viajo en el confort total: las vestiduras son color beige, el volante es de piel, deportivo; el cinturón de seguridad no me atrapa, me consiente.

Es el poderío: apenas acelero y ruge, se escucha su fiereza. Todo está al alcance de la mano: una transmisión automática de seis velocidades, que sirve también para carga pesada; dos tipos de tracción controladas electrónicamente. Uno detecta neumáticos derrapantes y aplica frenado a cada uno de ellos de manera individual, con el otro le da mayor deslizamiento a las ruedas cuando se transita por superficies como arena o nieve...
No me quiero bajar.

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Un suceso en Mexicali podría alimentar la leyenda oscura de las Hummer.
Fue el sábado 19 de enero pasado. La policía municipal encontró calcinada una de estas trocas. La abandonaron. Su osamenta dorándose al sol. El fuego quemó toda prueba de quien la conducía, pero no una certeza: es la misma que arrolló y mató a Luis Aguilar, un agente de la Border Patrol estadounidense.
Junto con una Ford, huía de las autoridades estadounidenses por las dunas del Valle Imperial. Y Luis Aguilar, oficial del sector Yuma, fue atropellado cerca de Gray Well Road, al sur de la autopista Interestatal 8, cuando colocaba cintas a lo largo del camino en un intento de detener a los mastodontes motorizados.
Aceleró la Hummer y le pasó encima.
En ella, se sabría después, viajaban traficantes de personas. Cuatro días después las autoridades mexicanas arrestaron a Jesús Navarro Montes en Ciudad Obregón. Es un coyote, con una orden de arresto pendiente en Mexicali, y el tipo fue acusado de matar al agente.

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Es naranja. ¿Ya lo había dicho? Lo lamento, pero esta Hummer me tiene embrujado. Ahora entiendo por qué Arnold Schwarzenegger tiene ocho. De todos los colores. Y para que los ecologistas no lo siguieran “fastidiando” tomó la decisión de colocarles motores que funcionan con hidrógeno. Lo que es el poder. Schwarzenegger no sólo fue el primero en llevar las Hummer a las pantallas de cine sino que también fue pionero hollywoodense en serpentear las calles de Santa Monica y Beverly Hills con estos animales mecanizados.
Ya experimentaré yo, cuando flotemos en los lagos de Araro, Michoacán, un espasmo interminable: la Hummer llenándose de fango cuando entra al lago a 90 kilómetros por hora, con el acelerador a tres cuartos, los limpiaparabrisas sacudiendo el lodo y, ante el más ligero volantazo, sus tres toneladas y media se convierten, sobre el agua, en un cisne de más de medio millón de pesos...
Sabré por qué intimida ver por el espejo retrovisor que atrás nuestro avanza una musculosa Hummer.
¿Saben por qué? Porque es un acorazado. Porque puede subir y bajar banquetas, camellones, vados, como si nada. Por que cada día las calles amanecen más llenas de estos vehículos manejados por una nueva clase social, por narcotraficantes, políticos, artistas o deportistas.
Porque con asientos tan grandes como el sofá de tu casa, te hace sentir como un habitante del Primer Mundo y no como un sencillísimo conductor.
Qué emoción.
Pero como todavía eso no sucede, aquí voy, sobre Insurgentes Sur. Siento la ligereza de su dirección hidráulica integral en un breve zigzag; sirve para eludir hasta el obstáculo más peligroso. Tiene suspensión delantera independiente con barras de torsión, la trasera poseé gigantes resortes.
Es un sinónimo de libertad; sus nuevos rines de aluminio de 17 pulgadas le dan un aire deportivo y sus defensas plateadas delanteras y traseras son tan resistentes como el personaje de La Mole; destaca su aspecto robusto y atrevido.
A bordo de una Hummer el mundo es otro.

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Los diarios ilustran los avatares de quien posee una Hummer: la primera aventura de vértigo debe ser desembolsar los dólares. Pero hay más...
La H2 es la más grande de la familia: más de cinco metros de longitud, pero sale de la agencia sin blindaje. Así que al recibir los primeros disparos en el costado izquierdo, no hay sino que intentar la huída a bordo de la tanqueta. Pero hay que controlarla...
Ocurre en Ciudad Juárez; Chihuahua, cuando apenas despierta marzo.
A esta Hummer de poco le sirve la tracción en las cuatro ruedas. Nada puede hacer la caja automática de seis cambios: no es de manejo refinado. Pero el cofre rodante permite a sus tripulantes, con el semblante entintado de muerte, realizar un último intento por huir.
La persecución inicia a la altura de Sanborns en la avenida Triunfo de la República. Cuadras adelante la impericia con los casi 400 caballos de fuerza desbocados en la estrechez de las calles lleva a su conductor a incrustarse en una vivienda en el cruce de López Mateos y Melquíades Alanís. La camioneta arranca la ventana y destruye los muebles de la sala. La Hummer, una fortuna de 68 mil 438 dólares, queda bajo el resguardo de la luna.
Sus tripulantes son levantados. Es decir: secuestrados, torturados y ejecutados.

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Ahora sí, está sucediendo: estoy en un Hummer Happening. Lo organiza la concesionaria. El objetivo: probar un poco de la gloria de domar a un dinosaurio rodante, pavonearse arriba de los mastodontes, demostrar el poder que otorgan los 4x4.
Aquí está Juan Bosco Martínez, un joven y experimentado conductor que logró una marca, en febrero de 2007, en la prueba de ascenso de un sólo intento al Pico de Orizaba: subió una H2 a 4 mil 670 metros sobre el nivel del mar.
Su empresa, Bosco´s camp 4X4, es la encargada de la estrategia y logística de los Hummer Happening, una excursión a campo traviesa para sentir el placer de juguetear con estos aparatos
Para Juan, el de las Hummer “es un fenómeno muy especial. Es un vehículo que puedes utilizar en la tarde, lo llenas de tierra, y después le das un baño y lo puedes llevar a cualquier cena, a cualquier alfombra roja. Eso no te lo da, por ejemplo, un jeep”.
Y revela uno de los secretos financieros:
“...El modelo que más se ha vendido en México es el pick up, por el pago de tenencia. Por la H2 SUV pagas más de 30 mil pesos al año; y el impuesto para el H2, pero SUT, por ser de transporte, no supera los dos mil pesos. Y si lo ves por el aspecto físico, es más sport y le gusta más a la gente...”
Veamos los precios en México de las Hummer 2008: la más económica, la H3 Luxury: 37 mil 290 dólares; la más costosa, la H2 SUV Luxury: 75 mil 090 dólares (con un año de seguro gratis).
–Una camioneta Hummer, es un capricho muy costoso, ¿o no?
–Depende de cómo lo veas –responde Bosco–. ¡Es más barata que un Ferrari!

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El sábado 26 de abril de este 2008 una caravana de 10 Hummers salió de Morelia hacia el municipio de Araro, en Michoacán: 65 kilómetros. Todos, de acuerdo con las órdenes de Juan Bosco, debían bajar la presión del aire de neumáticos, de 35 a 20 libras, para poder penetrar sin dificultades los sinuosos caminos que nos llevarían sin problemas a la cima del cerro.
Para asistir a este happening han puesto a este reportero dos limitaciones: no publicar fotografías de los dueños ni, por supuesto, sus nombres. Es parte de la confidencialidad con la que se maneja este selecto círculo.
De acuerdo. Así podré contar que viajaré en el vehículo líder; que estaré a bordo de las camionetas unas ocho horas; que terminaré con dolor de cuello y con los pantalones y los zapatos llenos de lodo; que me subiré a la Hummer y cruzaré el lago un par de veces; que las camionetonas sortearán pequeños pantanos; que por momentos me poseerá el demonio, y que la sonrisa de poseer uno de estos vehículos y llevarlo al límite, es la cereza de la tarde.
Conoceré también que las Hummer son vehículos que adquieren, cada vez en mayor número, las mujeres mexicanas.
Confía Alejandro Arnáiz, de la concesionaria en Morelia:
–Precisamente con la salida en 2007 de la H3 se trató de llegar al mercado femenino. Además, la Hummer fue etiquetada en un tiempo como el narcoauto, lo que hizo que bajaran un poco las ventas. Tuvimos que idear cómo reposicionar al producto y una de las ideas fue la creación de los happenings: es aquí donde, con la ayuda de Bosco´s Camp, les mostramos a nuestros clientes hasta qué extremo pueden llevar a sus vehículos. Y terminan felices...
Y cómo no, si las rutas suelen ser fascinantes. En esta ocasión, para comenzar, Juan Bosco lleva a los participantes a que coloquen su camioneta sobre un montículo de arena y cuando, paso a pasito, bajo sus órdenes, los dueños alcanzan los 45 grados de inclinación, la familia estará lista para sacar la foto.


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“Las rutas siempre son nuevas –comenta Juan Bosco– y se hacen pensando en la seguridad del participante, pues otros clubes han metido los vehículos a un río en septiembre, cuando sube la creciente, y se han perdido jeeps. La gente se espanta, las esposas se ponen nerviosas y después de una mala experiencia así, no vuelven.
“Por eso hay que tener identificados la fecha, el clima, el terreno. Todo eso es muy importante. Por eso se explora previamente cada ruta. Y a cada una se le buscan los caminos más seguros”.
–¿Cuáles son la salidas que prefiere la familia Hummer?
–Las que le gustan más a la organización y a los participantes son: Real de Catorce, caminos de mina muy viejos, con voladeros de tres mil metros. Ahí vas, subiendo lentamente, y vas escuchando el crujir de las piedras a tu paso. Todo el día es avanzar muy despacio, como un tanque.
O las dunas, en Veracruz: 60 kilómetros con elevaciones de hasta 60 metros de altura. Se requiere de mucha técnica. Son rutas profesionales, un terreno nada sencillo, pero con una pequeña inducción de técnica, los participantes van tomando el modo y van conociendo el trazado y el vehículo. Todas son hermosas, pero esas tienen un detalle especial.
Están, además, Las Barrancas del Cobre. O Durango. O Baja California, en donde cruzamos los vehículos en el Ferry de Mazatlán y hacemos La Paz-Los Cabos, por brecha, en caminos de la Baja 1000. El escenario es precioso porque son cactus sobre arena muy blanca. Son sitios a los que sólo Hummer te puede llevar.
Igual vamos al Volcán Paricutín, que a Amacuzac, aquí en Morelos, muy cerca. Villa del Carbón.
–¿Cuál te gusta más?
–Guadalajara es muy bonito. Allí en la Sierra del Tigre en Ciudad Guzmán, y lo que es la Laguna de Sayula, hay mucho lodo. Todo el día hay lodo. Son dos días en que amanece lloviendo y termina lloviendo. Es puro lodo tipo mantequilla, muy especial. Las Hummer entran derrapando con las cuatro ruedas y luego se oscurece todo dentro, increíble. Es muy divertido, la sensación es muy agradable.
Acapulco, para los del Distrito Federal, es como un edén, y todo mundo corre para allá. Cruzamos el Río Papagayo –que trae un afluente muy interesante– casi en la zona de Barra Vieja, y es casi un metro con 20 centímetros de profundidad, con cierta corriente. Y a veces flota la camioneta. Empiezas aquí y acabas acá. Flota. Y sale... ¡cómo no!


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Aquí estoy, ahora ante este pequeño lago de Araro. Llevaré la Hummer a tope en dos ocasiones. Antes, me detengo a observar: la puerta trasera es de una sola pieza, tiene desempañador eléctrico y limpiador de dos velocidades; los espejos retrovisores son eléctricos, plegables, con cristales que también se ajustan eléctricamente, antiempañantes, electrocromáticos (sensibles a la luz) y con memoria.
Al interior, los asientos en piel, las consolas centrales y vestiduras con refinamiento en cada detalle. Tiene un panel de instrumentos con acabados en aluminio y, en la parte trasera, controles para aire acondicionado posterior.
Pantalla a color Panasonic LCD de 8”, montada en el techo con entrada para DVD, sistema de sonido Bosé de 10 bocinas; bolsas de aire; sistema de monitoreo de presión de llantas, sistema StabiliTrak para estabilización automática, y pantalla de visión trasera; frenos ABS con calibración especial off road, acceso sin llave y encendido remoto.
Nada la detiene. Es capaz de dejar el asfalto y cortar camino sobre cualquier superficie irregular gracias a la suspensión de aire autonivelable independiente, que mantiene al interior todo en su lugar.
Por su altura con respecto al piso, de 25 centímetros, es capaz de vadear hasta medio metro de agua, y tiene una capacidad de arrastre de tres mil 182 kilogramos.
¿Favorito?
El H2, el más atractivo y vistoso del mercado. Por su nivel de equipamiento. Por la amplitud del espacio interior. Por su color naranja, al atardecer. Y porque me empecino: no me quiero bajar.
A unos segundos de que la meta al lodo, me lo dice Enrique, del equipo de Bosco´s:
“Cuando sientas el agua no sueltes el acelerador, disfruta; volantea para comprobar que tú tienes el control. Sin miedo. Ah, y no te preocupes: la pintura tiene una protección especial contra la corrosión”.
Qué pronto me comienza a poseer. Me va transformando. Espanto a un par de caballos que se cruzan en mi camino, dejo atrás otra pequeña laguna y siento que pierdo la Hummer en un pantano; sale gracias a su monstruosa fuerza. Grito. ¡Wow!... Ríe Piedrique, del staff, cuando le pido permiso para volver a hacerlo. Anda, una vuelta más...
Y allá voy, con los sentidos exacerbados; el corazón latiendo aprisa. Quiero tomar más vuelo, deseo entrar más rápido al lago. Los volantazos harán que, por unos segundos, esta Hummer, negra por el lodo, sea lo más parecido a un yate desbocado. Otra certeza: se me está metiendo el diablo.

* * *

Los gritos de los niños son idénticos a los que emitirían en la montaña rusa. Pero están en el Hummer Happening Morelia.
–¡Písale! ¡Con fuerza! –incitan a Alejandro Arnáiz, quien juega a también ser niño y mete la camioneta a los surcos de un ejido abandonado. Las sacudidas son terribles. Pero lo mismo cruza canales, entra y sale de pantanos; surca vados y sube montañas.
La Hummer es sin duda uno de los vehículos más rudos, agresivos e imponentes en el mercado. Todo hombre y por supuesto, muchas mujeres, han soñado alguna vez con tener a la corpulenta del asfalto, cuyas entrañas son lujosas y confortables.
–Yo me voy a comprar una color rosa, como la de Fergie, la cantante –revela Marifer con una amplia sonrisa, quien desde que se subió a esta camioneta piensa que no hay vehículo más seguro.
–¿No te da miedo de que, por ejemplo, te secuestren?
–Nooo. Arriba de una tienes muchas más posibilidades de salir de un ataque así. Hay que manejarla sin miedo. Mi mamá dice que es de raperos y reggaetoneros, pero a mí me encanta...
La moda nos impone cosas que la mente racional, en su sano uso, desecharía. La gente la compra, pero la mayoría nunca se mete al lodo, o intenta cruzar el monte, y ya no digamos a una zona de combate. Es uno de los vehículos más llamativos que se han fabricado. No hay una sola persona que no voltee a verlo con asombro, por su exterior, por sus colores o por sus imponentes dimensiones.

Prueba siguiente, para el asombro de sus propietarios: flexión de suspensión trasera.
Traducción: meterán su Hummer a una profunda hondonada hasta el punto de que la llanta derecha trasera se eleve más de un metro y medio. Riesgo: elevado.
Satisfacción: garantizada.
¿Sabrán que su origen se encuentra en la necesidad militar de contar con un vehículo capaz de ir a cualquier lugar y hacer casi cualquier cosa?
¿Sabrán que su nombre deriva de High Mobility Multipurpose Wheeled Vehicle, es decir, vehículo de ruedas multipropósito de alta movilidad?
¿Sabrán que en 1991 se consagró en la Tormenta del Desierto, como George W. Bush llamó al ataque contra Irak?
–El próximo happening es en Guanajuato. ¡Inscríbanse! –invita Juan Bosco.
Cuatro de diez levantan la mano.

* * *
De vuelta a la Hummer naranja, unos días antes de ir al happening. Alejandro dice que todo el mundo las ama. No es cierto.
He leído que también se les odia.
Por ejemplo, para el periodista Dan Neil –ganador del premio Pulitzer por sus ácidas críticas de autos en Los Angeles Times– el H2 es uno de los peores autos de la historia, no por su desempeño sino porque considera un despropósito haber lanzado este vehículo en una época en la que se avecina la escasez de petróleo, y justo dos años después de los atentados del 11 de septiembre, cuya connotación también está relacionada con la guerra por este recurso no renovable. Por eso no dudó en catalogarlo como un “rencoroso reaccionario”.
En el reporte 2007 Initial Quality Study de la agencia de estudios de mercadeo automotriz, J.D. Power y Asociados, una lista que reconoce a los mejores automóviles en materia de calidad, la Hummer aparece como una de las que más quejas reciben por parte de sus consumidores.
Los peores números según la encuesta hecha a 97 mil conductores de coches y camionetas son para: Land Rover, ex filial de Ford (un total de 170 problemas reportados por cada 100 unidades), seguida de Mazda (163 para cada 100 unidades) y Hummer (162 por cada 100), Jeep (161 por cada 100) y Volkswagen (160 por cada 100).
Pero otra verdad es lo que dice José Carlos, el dueño de la Hummer color huevo:
“Es un magnifico invento de la tecnología moderna. Con solo verla te tiemblan las piernas. Imagínate subirte, y todavía mejor... manejarla. La experiencia es única, te sientes una estrella de Hollywood o una chava muy buena, todo mundo te voltea a ver, hasta los güeyes. Ya te imaginarás el pegue que te cargas, bueno, tú no eres el del pegue, y en ti no se fijan, sino en tu Hummer, pero sirve de gran ayuda al momento de ligar. Ahora, que si la Hummer hablara, primero te abandona”.
–Hay que ser imbécil para comprarse un auto que sólo sirve para quemar combustible al ritmo de un avión –dice Alberto Pérez Ramos, experto en mercadotecnia y simpatizante de Greenpeace.
“Con el cambio climático sobre nosotros, tanto la gente como los fabricantes de automóviles deberían tomar conciencia sobre el medio ambiente. Traer una Hummer es una irresponsabilidad”.
Ya han surgido lo mismo movimientos en contra. Cuenta Alejandro Arnáiz que en California a un individuo se le ocurrió, en su muy personal combate anticontaminación, quemar 40 Hummers de una distribuidora.
En algunas partes del país se organizan rondines entre adolescentes con la consigna de ponchar las llantas de las Hummer o romperles los cristales. O ambas. Y todo: “Por el medio ambiente”.


* * *

Se escucha en la radio policial, en Culiacán. Es la noche del lunes 29 de julio:
--Hay un ejecutado La Primavera, al sur de la ciudad.
Los elementos de la policía estatal, detallan el hallazgo: presenta disparos, y cerca del cadáver hay casquillos calibre .9 milímetros.
De inmediato diferentes corporaciones policíacas se trasladan al camino de terracería que conduce al dique La Primavera, y a espaldas del sector residencial, encuentran, efectivamente, el cuerpo sin vida de un hombre.
No saben que, agazapados, les espera un grupo de sicarios.
Ya en la brecha, levantan el informe: el occiso viste playera gris, pantalón negro y tenis tipo Converse; es moreno claro, robusto, y de 1.60 de estatura, aproximadamente...
Cuando de pronto: bang. Uno, dos, tres bangs.
Les disparan.
Escondida en el camino, una Hummer blanca con varios individuos a bordo, al ver las patrullas, no lo dudan: aprietan el gatillo de sus armas; rafaguean a los policías. Y aceleran.
Nadie más muere. Comienza entonces, por un lado, la huida; por otro, la persecución.
Por ambos, los disparos no cesan.
Pero esta vez la Hummer en la que, en teoría desaparecerían los delincuentes, termina volcada. Porque rápidamente acuden todos los uniformados de Sinaloa: soldados, policías federales y corporaciones locales.
Y reportan que fueron los sicarios quienes iniciaron las ráfagas. Que se internaron en un fuego cruzado, que los gatilleros huyeron por diferentes rutas, por lo que los agentes comenzaron a seguirlos; que durante la persecución, el conductor de la Hummer giró hacia una zona de matorrales, que eso le llevó a perder el sentido de la ubicación; que el vehículo blanco, la enorme Hummer, golpeó contra un árbol; que se volcó.
Pero también reportan el colmo: que, aún así, los sicarios que la tripulaban, huyen a pie.


* * *

Las cifras de la General Motors dicen que hay casi cinco mil de estas camionetas circulando en México. Se refieren a las vendidas en el país; habrá que aumentar las que legal o ilegalmente entran por las diferentes fronteras.
Llegaron a México el primero de agosto de 2004. Comercializadas con el modelo H2, únicamente se vendieron 160 unidades, con seis distribuidores: ciudad de México, Guadalajara, Tijuana, Puebla, Chihuahua y Culiacán.
Para el 2005 aumentaron a 18 los distribuidores y las ventas a mil 47 unidades; en el último trimestre de ese año fue lanzada la H3, lo que quiere decir que la H2 fue la que sostuvo la mayor parte de las ventas.
Ya en 2006 se comercializaron los dos modelos, y eso se vio reflejado en los resultados: más de 2 mil 400 unidades vendidas, con una demanda importante de H3 y un destacado crecimiento de distribuidores.
Y en 2007 se vendieron más de mil 800 unidades, con más de 22 distribuidores.
Para uno de ellos trabaja Alejandro. E insiste en venderme la Hummer naranja. ¿Le confieso que sólo necesitaba descargar esa adrenalina que han de experimentar los familiares del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, cuando manejan una? No, demasiado tarde. Tan tarde como el llamado de Chávez a detener en su país esa “Revolución de las Hummers”.
Trece de cada 100 vehículos comunitarios que se venden en México son Hummer. La marca aspira a que sean 18 por cada 100.
Es un gladiador del asfalto, con el porte de monarca.

Y muchos le rinden culto. Cada día nacen en internet sitios dedicados a recopilar todas las excentricidades que se le pueden realizar, como bañarla de oro, colocarle piscina, alargarla a tamaño limousine, levantarla a tres metros del suelo, propulsarla con hidrógeno; o pintarla de rosa.
La mayoría de los compradores son hombres con formación universitaria, ingresos superiores a los 100 mil pesos mensuales y un parque automovilístico que incluye al menos otros dos automóviles de clase cinco estrellas.

* * *

En las calles de Santiago Papasquiaro, es seguro, el diablo viaja en Hummer desde 2007.
La leyenda dice que una Hummer azota a este pueblo duranguense: cada vez que merodea por las calles son levantados algunos pobladores.
Todo es por una cacería de puchadores, de vendedores de cristal. Los distribuidores quieren de nuevo a la cocaína como la droga que pulverice las fosas nasales de la región. Y para eso, hay que eliminar a los necios.
De octubre a la fecha al menos tres personas han sido trepadas a la Hummer, al baúl de la muerte.
De ahí que cuando por las noches ronronea el motor V8 no se duerme en Papasquiaro. Rafael Luna se durmió y ese fue su error. El pasado 10 de febrero amaneció tapado con una cobija; los de la Hummer lo levantaron, le pegaron múltiples disparos y se desangró durante toda la noche. Tenía 46 años, y era vecino de Tepehuanes, empresario y presunto colaborador de la PGR; le hicieron cavar su propia tumba.
Otro de los levantados fue Melesio Ceballos Duéñez, de 45 años, propietario de un bar, ganadero. Y uno más: a Francisco Ramírez, “el Negro”, simplemente lo semienterraron en un paraje solitario.
Oscurece y todos se meten a sus casas en Santiago Papasquiaro. Un ronroneo de 400 caballos de potencia se mete por las ventanas y estremece hasta a las peores pesadillas.

* * *

Ahora te toca a ti.
Sube. Te espera una cabina que combina la piel de los acabados con perfectos trazos en metal que decoran el equipo Bosé y enmarcan una serie de botones que lo mismo accionan el remolque con capacidad de 3 y media toneladas que la tracción en cada una de sus ruedas.
Es automática. Una pequeña pantalla de video aparece al lado derecho del espejo si metes reversa. Pequeño rugido al motor, apenas para apreciar el sonido de sus 8 cilindros. Nada que ver con los 125 caballos de tu Neón; a este tanque urbano lo mueven casi 400 caballos de fuerza.
Es el auto emblemático del hombre moderno. Quien lo compra es porque quiere llamar la atención, revela Alejandro, el vendedor. En su nombre se rinde culto. Todas las voces lo mencionan, para bien o para mal.
Es toda una inversión: 25 mil pesos de seguro anual; más de 30 mil de tenencia. Y la gasolina... No en vano a las empresas, muchas veces, les conviene más rentar uno de estos vehículos aunque paguen cantidades superiores a los 150 mil pesos mensuales.
Ahí estás –la piel de los asientos es calefactible–, escuchando a U2, metiendo drive, acelerando. Surca con una suavidad pasmosa el circuito del estadio; es silenciosa. No te detengas a pensar en el gasto de combustible y pisa fuerte pues no cede ante ninguna curva.
No cruza los topes, los deja atrás. Y sí, estar al volante de una Hummer te da importancia. El vendedor acepta que son un lujo sólo apto para artistas, políticos, empresarios y narcos.
Tomas Insurgentes hacia periférico y regresas en el trébol. No hay necesidad de ir a fondo, su desplazamiento es tal que nadie te alcanza.
– Además, todos te voltean a ver. Todos.
Y sí, algunos están distraídos, otros las odiarán, pero durante 20 minutos te voltearán a ver, con curiosidad por descubrir tu rostro, al menos 15 personas.
–¿Cuánto por este modelo?
–Es una H2 2008: 790 mil pesos. Y tengo una ganga, deberías de aprovechar. Es una azul delfín del 2007; te la dejo en 670 mil. ¡Un regalo! Piénsalo, no te vas a arrepentir...
Tomas los lavaderos de Ciudad Universitaria para volver hacia Revolución; no has incomodado a nadie con el tamaño. Salvo la señora del Civic azul que invadió tu carril sin proponérselo – “qué osada” dirá Alejandro–, nada perturba tu prueba de manejo.
De vuelta hacia la agencia volteas a verte en las grandes vitrinas y sí, estás a bordo de una Hummer, sientes su confort, su lujo, aún discutible para un auto de categoría premier, con la leyenda de sus ruedas de 22 pulgadas y una nutrida historia de aventuras en Irak.
Te subiste a una. Pudiste rebasar a un par de enanos cuya marca ni recuerdas; era naranja, casi daban las seis de la tarde cuando el vendedor finalmente, tras el papeleo de rigor, te entregó las llaves.
Es un monstruo del camino, es fascinante. Su manejo es similar al de un vehículo cualquiera, lejos quedaron los burdos y rudos acabados de su antecesor, el H1, y no te queda duda de que la marca en 2008 sólo simboliza glamour.
Cuán poderoso te puedes sentir sólo por estar trepado en una Hummer.
–No es la gran cosa –dirá quien esté acostumbrado a conducir vehículos todo terreno de gran lujo.
Quizá sea cierto. Pero verte conduciendo una, sentir la velocidad del viento meterse por la pequeña ventanilla lateral, cruzar los pantanos o colocarla a 45 grados de inclinación sobre enormes rocas, en fin, saberte a cargo de un Vehículo de Ruedas Polivalente de Alta Movilidad creado para el exterminio, es algo que te deja una amplia satisfacción.
No dormirás pensando en que a una Hummer se sube Dios y se sube el diablo.
La que me volvió un demonio fue color naranja. Olvidé mi cámara y pronto se acabó el crepúsculo.

jueves, agosto 21

Me puse a llorar como un bebé...


En diciembre sucedió algo inesperado, doloroso; atroz. Pero natural. Se fue la mamá de Alex. Días difíciles los que se sucedieron. Días en los que la tecla es un aliado. Esto surgió de las manos de Alejandro Almazán; me lo compartió, y yo, indiscretamente, pero con orgullo de hermano, lo comparto. Y como él, digo: Gracias, mamá.

Apostillas sobre la muerte de mamá

1

Pensarán que la muerte me arrambló la certeza, pero créanme si les cuento que yo sí he visto a un ángel. Fue desde que nací en el hospital de La Raza. Lo reconocí porque olía y sabía a mí. Luego me enteré que se llamaba María Elena y que sería mamá y papá durante treinta, cuarenta años. Ya había demostrado que podía con tan duro encargo: un padre alcohólico, una madre que salió huyendo sin remedio, y un esposo que no amó suficiente le dieron ciertos argumentos a quien la envió de que ella era capaz de aplastar toda pesadumbre.

Entonces nos conocimos, me presentó a mis dos hermanos y todos nos amamos súbitamente. Jorge, Carlos y yo nunca lo hemos dicho, pero supongo que desde aquel tiempo supimos que mamá había chocado en la tierra para cuidarnos. ¿O cómo es que podía pasar interminablemente alrededor nuestro? ¿Cómo le hacía para que, en un parpadeo, le entregara su vida a mis hermanos e intempestivamente estaba conmigo para llevarme al hospital y luchar juntos contra la fiebre reumática, la tifoidea, la hepatitis, los huesos rotos? ¿Cómo es que tomó el riesgo de dejar sus ojos en una abarrotería para sacarnos adelante? ¿Por qué su bondad superaba a sus rencores?

Definitivamente, eso sólo podía hacerlo un ángel.

Si un día hasta voló para que no quedara duda ello. Les juro que no es desvarío. Ocurrió cuando ya estaban maltrechas sus alas. Por eso se ayudó de un avión. Y ahí íbamos, encontrándole formas ocultas a las nubes. Creo que también intentó buscar a algunos de sus compañeros. Hubieran visto esa tarde con un sol irreparable, con la mitad del rostro oculto, nimbado, y mamá diciéndome que allá, en esos rayos anaranjados que encandilaban, estaba Dios.

El mediodía del uno de diciembre de 2007 mi ángel tomó su equipaje y volvió a volar. Quiso irse solo.

Se fue cuando menos falta hacía, cuando más falta me hace.


2

Me puse a llorar como un bebé cuando el médico nos dio la noticia. Nos sacudió el hachazo porque teníamos la idea de eras un tronco invulnerable. Ya ves: dos veces venciste a la muerte. La más temeraria fue cuando un miserable te arrolló y todos los vivos te arreglaron los huesos. Esta vez, sin embargo, la cama 13 era un mal presagio. Y ocurrió. Entonces mi cuerpo se volvió de goma. Se me entumeció el cerebro. Nunca había sentido tan grotescamente que un hospital se me viniera encima. Pinche dolor, debería de ser como cuando te quitas una gasa: de un solo tirón. Y así empezaron a crecer llagas en nuestros cuerpos. Supongo que un día serán costras, nunca cicatrices. Hoy todavía no sucede. Todavía no. Me propuse dejarme ir en llanto, a empaparme el alma. Un día ya no veré el negro semblante de la tierra. Pero hoy todavía no.

3

Malquerida diabetes hija de puta:

No sé por qué te divierte arrojar dardos a la sangre, a los riñones, al páncreas, al hígado, a los ojos, a los oídos. Me das tanta pena. Eres de la peor clase de asesinos seriales ni siquiera te atreves a mostrar la cara. Perra cobarde. Ah, pero un día, como todos los canallas, también morirás. Y habrán festejos con chocolates, ponche, helado y pastel. Mamá ya lo está haciendo porque no te permitió que le arrancaras nada. Se fue completa y durmiendo. Ni siquiera una uña pudiste arrebatarle. Por eso entiendo tu enojo. Resígnate, muerte puta. Debes aceptarlo: la Chata fue más chingona que tú.

4

Mensaje uno de mi hermano Carlos:

Repentinamente el viento sopló toda la noche y la lluvia inundó los verdes prados anegando todo. El pastizal no volverá a ser el mismo, aunque se seque la tierra y vuelva la vida silvestre a las estepas. Las lágrimas desgarraron el cielo, las nubes, y llevaron el ocaso al amanecer… Algún día todo reverdecerá, pero no se descansará igual en ese lugar. Ella encontrará la paz y se encontrará con quienes la amaron ayer. Sólo deseo que en paz esté y no la molesten. Mi mamá murió dejando un hueco imposible de llenar y este mensaje es para compartir y gritar mi tristeza.

* * *

Mensaje dos:

Mi cuarto es blanco en cada esquina. Hay una ventana frente a mí, pero el sol entra por una rendija. Desperté cuando ya era de día. Me encontraba envuelto en cobijas. Sus pliegues aparecieron frente a mis ojos, azules como las sábanas, lejanos y tantos que parecían cadenas de montañas. Y a través de esos montes, luego la ventana, luego la rendija, vi al sol asomarse, saludarme, diciéndome que la vida seguía. Fue como ver el alba a través de mis cobijas; además, la felpa parecían arbolitos distantes. Y afuera el ruido mundano se percibía. Los pajaritos cantaban una canción que no conocía, pero seguro hablaban de mi mamá porque se oían felices. Un perro ladrando había; era de un pastorcito que en los montes protegía a las ovejitas. Y también escuché a una vaca jugando entre los montes. Bueno, era un claxon de un auto que afuera corría. Pero todo esto me ayudó a saber que hay un nuevo amanecer porque el sol vi nacer en el edredón vuelto tropel.

5

No sé si ustedes lo acostumbren. Yo sí. Por eso me duelen las ganas de tocar a mamá. De verla, de abrazarla, de besarla, de decirle cuánto la amo, de contarle mi día y viceversa, de escuchar su voz a las 11 de la noche para decirme que estaba bien, de comer con ella, de llevarla a Cuernavaca para que le llore a mi abuela, de componer sus series de luces chinas para su árbol de navidad, de desearle feliz año, de fotografiarnos, de reírnos juntos, de que vuelva a advertirme que deje el cigarro, de que me pregunte por los otros que a mí no me interesan, de acompañarla a ver a San Judas Tadeo, de ir juntos a comprarle sus zapatos, de oír sus historias que siempre me asombraron, de verla en su tienda carcajeándose mientras se burla del fúbol, de que con su mal hablado lenguaje me brinde confianza, de que me toque, de que me vea, de que me abrace, de que bese. Hasta tengo ganas de escuchar a la Sonora Santanera y verla bailar y cantar.

Tengo ganas de tanto. Pero cuando me quedo solo lo único que hago es esperar a que eso suceda. Y no ocurre. Quizá porque lo hicimos y, aunque nunca será suficiente, fue la ración que nos tocaba.

No sé ustedes. Pero yo sí lo acostumbraba. Tal vez es tiempo de nuevos hábitos. Llámenla. Y tóquense, abrácense, quiéranse. Eso me enseñó mamá.

6

¿Debía partir ahora? ¿La raya de su vida debía terminar a los 65 años? ¿Debía caernos como un rayo un diagnóstico desahuciado? Seguro lo sabré un día. Hoy sólo pienso que mis hermanos tienen razón: mamá ganó el Super Bowl y se retiró. Tomó sus cosas y le dijo al mundo: ciao, me voy en el mejor momento de mi vida, cabrones.

7

A muy pocas personas se les concede una muerte poética. Mamá tuvo ese privilegio: cuando llegó al hospital y se trepó a la cama, dijo que la dejaran dormir, que tenía mucho sueño. Imagino que sigue soñando. Y no voy a interrumpir su duermevela. Ni con el llanto.

8

Mi hermano Jorge nos dijo que siguiéramos las recomendaciones de Jaime Sabines y no enterramos a mamá. También nos pareció insano echarle tierra y ver cómo el enterrador, en cada palazo, le decía a mi gordis que de ahí ya no iba a salir, que se resignara a las larvas. Sí, nos dolió cremarla. No es fácil verla reducida a cenizas dentro de una urna de rojo roble que llevamos a casa. Pero creemos que así le daremos la oportunidad de revivir y que ande cuando ella quiera.

* * *

Los vecinos nos dijeron que se acostumbran rosarios y quién sabe qué otros malos hábitos. Mamá era católica y no pudimos negarnos a ofrecerle misas. Entonces llegó la gente, buena y mala, a rezarle. Ya lo sabía, pero ahora lo confirmo: mamá se fue liviana como la neblina. No cargó con rancios fantasmas porque nunca odió a nadie.

9

Soy un zombi. Quienes me han visto me recomiendan que coma, que duerma y me dicen la estúpida frase que inventaron los estúpidos: échale ganas. Sé que debo llorarle todo, que sólo así las llagas podrán volverse costras. Sé que este vacío se impone de un modo tan determinante que impide cualquier bienestar. Pero tampoco quiero que mamá me vea de esta forma porque va a pensar que me derrumbé, que no aprendí la lección de sortear la quejumbrosa vida. Al final, estoy dispuesto a quedarme hasta sin uñas por llorarle. Luego entonces, como dicen mis hermanos, y sólo luego entonces, los tres habremos de escribir una historia insuperable. Una de ésas que mamá podrá presumir. Ya la escucho diciéndole a la gente: a mis hijos no los cambio.

PD: Seguro ustedes tienen en casa a un ángel. Lo van a saber porque es el único que les perdona todo. Porque cuando lo miren, él mirará a través de ustedes. Porque cuando hable, hablará de ustedes. Porque sólo con él, como dice U2, el día mantiene su confianza y la noche es suficiente.

Yo, por lo pronto, sé que mi ángel chocó con la tierra para cuidarme. Por eso, ahora que voló, cómo no lo voy a extrañar.

sábado, agosto 16

Una tarde despojada de pudor



Pedro Díaz G.


Las mujeres policía toman una gráfica, y otra, y otra.

¿Qué observan con tanta insistencia?

–Es que debemos pasar un reporte, joven. No vaya a creer que es por morbo. No lo vaya usted a creer...

Amaneció lloviendo este sábado. Y aunque el cielo no presagia ni una pizca de sol, poco a poco se va tejiendo un movimiento inusual sobre el Paseo de la Reforma.

Primeramente es el gentío que a bordo de sus bicicletas se reúne tras la Puerta de los Leones, en Chapultepec.

Pero lo que más llama la atención es la osadía de Omar: es el primero en quitarse los pantalones, dejar al descubierto el torso y sentir el aire frío recorrer, como las miradas de la gente, cada poro de su cuerpo. Click.

Entre vendedores ambulantes, aprendices de bailarines y efectivos policíacos que hoy tienen la consigna de proteger a los manifestantes, Omar deja al desnudo su obsesión por los piercings y de uno de ellos, justo el de en medio de las piernas, cuelga una pequeña bicicleta tejida con alambre, modelo antiguo.

–¡Se quitó la ropa! –menciona una mujer policía y se acerca a capturar la gráfica.

El asombro apenas comienza.

Ulises, uno de los organizadores, se desata el cabello y se quita la ropa: “Amo a mi bici”...; por acá, un grupo de artistas (Javier Pazarán, Marco Delgado, el Comandante Chan Chan, el Primo Fer, Minette, Fredrique, Tronc y Pablo) comienza a pintar consignas, escudos, frases o simples colores en los cuerpos despojados de pudor.

Ahí están, desnudos. Los fotógrafos no dejan de oprimir obturadores

–No cabe duda: siempre hay algo nuevo qué ver –comenta uno de los vigilantes, a quien su pareja lo azuza: anda, quítate el uniforme y te vas así en la moto...

Daniel es otro de los desquiciados de esta tarde: se pinta en la espalda “Cletosapiens, el siguiente paso en la escala evolutiva”... Y su objetivo, es decir, la razón por la que en unos minutos se quitará los pantalones cortos y deambulará por las avenidas de la ciudad, es propugnar porque las próximas generaciones de seres humanos sean respetuosas de su entorno, “y que se muevan en bicicleta, sin contaminar”.

Apenas den las doce y media, pedalearán desnudos por respeto.

Se acerca la hora y cada vez son más:

La idea principal: promocionar el uso de la bicicleta, y para ello pechos piernas brazos y espaldas se convierten en pizarrones.

“Estas llantas no contaminan”, se lee sobre una espalda sobrada de grasas y sus derivados.

O:

“Estamos desnudos ante los autos”.

“Así de frágil me siento”,

“Amo la bici. Amor aventurero”

“Si me matas, ¿quién se va a casar con tu hermana?”

“¿Así, sí me ves?”

Tercera llamada: comenzamos.

Ya son más de 200 los enlistados: no todos, pero sí una gran mayoría, vencerán en esa disputa contra sus fantasmas; lo hará la mayoría.

Pedalean desnudos con plena protección de patrullas y motociclistas. Uno trae tatuado en una nalga la bandera mexicana; otro el escudo: Hecho en México.

De todo ello darán cuenta este par de mujeres policías en su reporte. No dejan de oprimir el obturador, así sea el de sus cámaras celulares.

Desde los primeros pedalazos la gente se pasma cuando escucha gritar: “¡Usa bicicleta, no chingues al planeta!” y lo primero que ve es una masa de enloquecidos nudistas.

–¡Pinches payasos!... –se escucha el primer reclamo de la tarde.

* * *

“¡Bola de güevones, pónganse a trabajar!” grita una mujer. Tu-tu-tu-tu-tu... disparan claxonazos. Unos cuantos.

Por supuesto que enfada.

¿A quién se le ocurre desvestirse en plena vía pública?

Esto es un atentado contra las buenas costumbres.

–Esto es inconcebible –dice don Manuel Arregín–, primero la ley antitabaco y la ley contra las miradas lascivas; y ahora el pero episodio de exhibicionismo desde las fotografías de Spencer Tunick o las eternas marchas de los 400 pueblos de Oaxaca.

“Exijo que se respeten los derechos de los peatones que salimos por la mañana a cumplir nuestros deberes, no tenemos por qué ver este lamentable espectáculo.

“Que alguien legisle sobre esto: que las autoridades hagan algo pronto por todos los ciclistas, para que no tengamos que presenciar sus desnudos otra vez.

“Manifestaciones así deberían estar prohibidas”.

Pero no. Allá van, rumbo a avenida Juárez. El objetivo es llegar a la plancha del Zócalo. Causan sobresaltos en la población. Varias mamás tapan los ojos a sus pequeños cuando ven pasar a la masa desvestida gritando consignas.

En un Tsuru blanco, cruzando Insurgentes, una pareja se da cuenta del movimiento ciclista. Él no deja de ocultar sus celos y le pide a ella no voltear. Ella, sumisa, obedece.

Los ciclistas lo han visto.

–Déjale que mire... No la limites.

–¡Quie-re vol-tear!, ¡quie-re vol-tear!, ¡quie-re vol-tear!...

* * *

Se trata de reunir a cientos. Los más posibles. Para ello el internet ha sido herramienta eficaz. Convocan los Bicitekos, pero asisten el Movimiento Bicicletero de Cuernavaca, el Ciclopista de Frontera a Frontera, Puebla Ciclista, Biciellas, Biciraptors, Lunaticos, X sur, Cuerpos Desinhibidos, y visitantes que les acompañan.

La idea es exigir espacios y respeto para los ciclistas en una urbe donde circulan unos 4 millones de autos, pero en realidad cada quien tiene su causa: unos dicen que No a la privatización de Pemex; otros optan por convertir al paseo en un mensaje de cupido: “Amo a mi mujer”.

Al final serán casi 500 ciclistas, acaso la mitad completamente desnudos. Y se irán gritando, ante el azoro y el enojo:

“¡Salva al planeta, usa bicicleta!”

* * *

Sucede en las otras ciudades.

Al menos en un centenar. En México, es la tercera edición.

Y va mejorando en cuando a diseño: esta vez el recorrido se torna lento, el pelotón de ciclistas se aletarga y se descompone; no hay quien de continuidad a la marcha y en el afán de ser respetuosos el contingente se detiene en los semáforos en rojo a pesar de que los oficiales de la policía han bloqueado las calles para darles el paso.

Son ya unos minutos sobre la bicicleta. El aire penetra todos los rincones, sobre todo al levantarse encima de los pedales. La imagen de cuerpos desnudos se refleja en las grandes vitrinas de avenida Juárez.

Algunos admirados paseantes aplauden la inusual idea. Un par de ciclistas que por la mañana jamás se imaginó lo que pasaría ante sus ojos, no lo duda y, cuando descansaban en La Alameda, deciden despojarse de todas sus prendas y sumarse a la marcha.

Se suceden las palmadas, las felicitaciones, los silbidos coquetos...

De todo, les gritan a los audaces del pedal:

También pecadores.

* * *

Mientras en el ring que se instaló en la explanada del Zócalo, Edgar Sosa, campeón minimosca del Consejo Mundial de Boxeo, daba una exhibición, movía sus manos de un lado a otro; concretaba sus mejores jabs y lanzaba precisos uper-cuts de derecha, enloqueciendo a los amantes del boxeo que le observaban, algo en el ala norte de la plancha del Zócalo le interrumpió de súbito: más de un centenar de ciclistas, la mayoría desnudos, daba vueltas protestando por el calentamiento global, pedían dejar el automóvil y utilizar la bicicleta, y así, en cueros, asombraron a los invitados a la función de boxeo: los ex campeones mundiales de peso gallo Raúl Ratón Macías y Carlos Zárate, así como José Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo.

“Válgame Dios”, diría, con cierta pena en el rostro, don José, ante ese golpe de nocaut emocional: no todos los días se ve gente desnuda en el ombligo de la nación.

* * *

Lo siguiente, sucede después de que el grupo arribó al Zócalo, y mientras una buena parte de los asistentes a la plaza se tapa los ojos y es escucha al pasar por Catedral: ¡“Nor-ber-to Ri-ve-ra, el-pue-blo-se-te-en-cue-ra!”

–¿Por qué se quitan la ropa? ¡Se van a condenar!– grita una mujer a los blasfemos, irreverentes, sacrílegos, irrespetuosos, obscenos y ateos ciclistas–. Reconsideren. Dios los ama. Abraham los ama. Issac los ama...

–¡Pero ellos no son mi tipo!, ¡arriba el diablo!”, le rebate un ciclista.

–¡Se van a condenar! –repite una y otra vez a las afueras de Catedral mientras más de 200 hombres y mujeres desnudos, se han tomado la foto en el asta bandera, han posado frente a Palacio; compran algún producto en la calle de 20 de noviembre.

Ulises, el güero del comité organizador, se atreve: ¿me venderán algo en el Oxxo si entro desnudo?

Y allá va, entre la gente, por un par de bebidas refrescantes.

Una joven dependiente de la tienda de autoservicio sale por la misma puerta que Ulises cruzó desnudo.

Trae un espanto reflejado en la mirada y el Ave María en los labios.

Sin pecado concebida.

* * *

Cavila Ulises Velázquez:

Pinches nubecitas... hicieron que me confiara y no me puse filtro, y pues sigo con los hombros ardidos. Y eso que no soy güerito. Igual me imagino que Georgina quedó con unas víboras bien padres más claritas enrolladas por todo el cuerpo, y la chava a la que le pintamos corazoncitos también los debe seguir trayendo porque la pintura sí bloquea el sol.

Prosigo con una bendición a las nubecitas, porque si hubiera estado despejado ¡qué calor!

El año pasado empezó a llover cuando estábamos por avenida Hidalgo y llegamos a La Cibeles bastante refrescaditos, pero ahora lo único que se nos refrescó fue la mamá por parte de algunos automovilistas.

¿Qué se siente desnudarse en la vía pública?

Atrás quedó mi preocupación por la desnudez y lo ultrajante de la naturalidad. Mágicamente hubo un salto del temor al escarnio y el más autentico pudor, a la diversión, al goce de rodar teniendo como fondo todos esos parajes de la ciudad con el sol y el viento sobre tu cuerpo, tomando conciencia también de que se estaba haciendo algo positivo.

¿Por qué me desnudo?

Porque así satisfago la necesidad que tengo de gritarle al mundo que las cosas no andan bien, que nos merecemos respeto, que debemos buscar energías alternativas lejanas al petróleo y que el cuerpo humano es tan natural que aquí estoy, completamente desnudo, en Paseo de la Reforma.

Es una locura. Pero también un ejercicio de libertad no solo para hacer un reclamo necesario, sino para unirse de forma solidaria y reivindicar el papel de los ciclistas en una ciudad diseñada para vehículos a gasolina.

* * *

Georgina Guevara no tuvo pena. Se desnudó tal como lo hicieron unas veinte mujeres: topless.

A ella el recorrido de este sábado le aniquiló.

“Me siento como si hubiera rodado cien kilómetros”, comenta.

Será por los nervios, pues cuando iniciaba el recorrido las miradas de la gente eran de escrutinio. Tal vez por la tensión de saberse frágil y vulnerable, más que nunca, entre el tráfico citadino.

“O quizás por los nervios o por mantenerme quieta mientras Maic pintaba mi cuerpo”.

–¿Qué sentiste al desnudarte en la calle?

–Wow. Primero noté que había mucha gente y que se estaban pintando. Otros ya estaban listos para salir, así que decidí que me pintaran también, detrás de unas mantas. Pero en cuanto salí de ahí, todo mundo empezó a sacar fotos... y ¡yo estaba nerviosa, apenada, emocionada!... lista para salir a las calles a manifestarme... así que tomé mi bike, gritamos y gritamos: “Puebla consciente también esta presente”, “Coches no, bici si”, “Salva al planeta, usa bicicleta” y cosas así... Y la verdad me la pasé feliz. La gente del paseo se comportó muy bien; no sentí miradas lascivas y realmente me lo hicieron muy cómodo seguro estaré de regreso el próximo año.

Georgina hace un balance:

–Me parece que hemos logrado el objetivo de la marcha, pero aún nos falta mucho por hacer para que la gente se nos sume. Pero ahí la llevamos.

* * *

El recorrido terminará en la Plaza Cibeles, en la colonia Roma. Y los cuerpos policíacos seguirán tomando gráficas de los cuerpos al desnudo. Para el reporte...

Aquí, gran parte de los integrantes subirá a la fuente y tomará por asalto a los leones de piedra. “Desnudos, nos vemos el próximo año”, invitan.

Y ya, entre el alborozo finaliza esta tarde despojada de pudor.

Sin ropas en bicicleta. Mmm. Queda la íntima satisfacción de haber hecho algo prohibido; el haberse despojado de la ropa también aniquila a ciertos fantasmas angustiantes que rondan las pesadillas.

–La verdad la verdad –comenta Paul— es que la gente se lo pierde. Yo vine aquí para saber qué se siente andar sin ropa en las calles de México, mi ciudad hoy más que nunca, ¡y es increíble!

En una marcha ciclista en la que todos debían pedalear completamente desnudos, algunos lo hicieron con poca ropa. Tuvieron sus razones. Estas:

¿Y tú, por qué no?

* Es que no quiero que me vaya a ver gente que me conozca y menos si son compañeros de trabajo.

* E que hace frío y no quiero enfermarme.

* Es que no me atrevo a desnudarme en público, porque soy muy penoso.

Para el próximo año, únase, no los pierda de vista.

Si le apena quitarse la ropa, haga lo que este joven, menor de 20 años, desnúdese, pero cubra su rostro, por si acaso, con una máscara de luchador, la de El Santo suele ser fascinante.

Y así, ni quien lo reconozca.



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Veracruz: el milagro de los cítricos



Pedro Díaz G.

Martínez de la Torre, Veracruz.-- Nadie lo creería, en las manos entintadas a dos tonos de Esteban, este campesino, se encuentran la magia de la vida y el por qué del desarrollo: él, con sabiduría y paciencia, es el encargado del injerto de cítricos, uno de los más importantes puntos en la producción, para que vivero San Manuel funcione a estándares internacionales y para que Veracruz sea productor número uno en el mundo.

Veracruz lidera la producción mundial de limón y lima y es tercero en toronja y naranja.

En el estado, los cítricos ocupan una superficie de 200 mil hectáreas que benefician a alrededor de 50 mil productores; generan 9 millones de jornales, 130 mil empleos directos y 360 mil empleos indirectos; hay más de 70 empresas limoneras, 9 jugueras, 70 empacadoras, 90 enceradoras, 3 gajeras, 4 viveros certificados como productores de plantas tolerantes al Virus de la Tristeza Cítrica (VTC), y, acaso lo más importante: producciones de tres millones de toneladas de fruta al año. Aproximadamente 400 de dólares millones anuales.

Veracruz es reconocido como el principal productor mundial de cítricos y, de acuerdo con cifras del Consejo Estatal Citrícola, se obtienen 97 millones de dólares por venta de concentrado de jugo y 136 millones de dólares por concepto de exportación de limón persa.

No ha sido fácil.

La citricultura está expuesta a situaciones meteorológicas extremas, plagas y enfermedades que azotan las cosechas.

Ha sido necesario introducir nuevas variedades y portainjertos tolerantes al Virus de la Tristeza de los Cítricos (VTC), probablemente la más devastadora enfermedad de los cítricos; a la fecha han muerto por su causa más de 120 millones de árboles en todos los países donde se ha presentado. El responsable: el pulgón café.

Este virus provoca el bloqueo de los vasos conductores de la savia, impide el paso de los alimentos hacia la raíz, provoca problemas de desnutrición, causa la falta de formación de raicillas y termina matando al árbol.

De que todo esto no suceda. De atender minuciosamente la producción de plantas tolerantes a la devastación del pulgón café y otras plagas, del crecimiento sano y controlado de cada planta, se encarga Esteban, en cuyas manos reposan las esperanzas de mejores cosechas. Estudios internacionales auguran 15 años de buen mercado, entre otros cítricos, de la lima persa y de la naranja.

Él da vida a nuevas frutas. La lima persa, naranja Marss, Naranja Valencia Criolla, Toronja Río Red, Toronja Flame, Toronja Marsh, Tangerina Murcott, Tangerina Fairchild, Tangerina Fremont...

* * *

Para mantener su nivel de producción, el estado de Veracruz ha debido vencer a las dificultades de la naturaleza. En 2007 una sequía se prolongó por más de tres meses y el paso del Huracán Dean amenazaba arrasar con todas las expectativas.

A trece días del golpe meteorológico, el gobernador Fidel Herrera Beltrán entregó recursos que servirían como arranque para reconstruir y relanzar la agricultura.

La urgencia era resarcir los daños ocasionados en 181 mil hectáreas de cultivos de plátano, cítricos, maíz, vainilla y café.

Herrera Beltrán ha puesto especial énfasis en la citricultura y entregó al Consejo Estatal Citrícola un cheque por 11 millones de pesos para la reactivación del sector.

De estos recursos, 5 millones de pesos a disposición de ejidatarios y pequeños propietarios, a través del Fondo del Consejo Estatal Citrícola, para la recuperación de al menos 14 mil hectáreas dañadas en municipios como Atzalan, Gutiérrez Zamora, Martínez de la Torre, Nautla, Papantla, Misantla, Poza Rica, San Rafael, Tecolutla, Espinal y Tlapacoyan. Los restantes 6 millones de pesos arrancarían el Programa de Empleo Temporal.

* * *

Uno: la germinación. .

Viajaba el pulgón café por las cosechas del estado. En determinado momento pudo afectar más de 250 mil hectáreas de cítricos, lo que hubiese significado un colapso en la economía de la entidad.

--Por ello, dice el ingeniero Raúl Gámez, coordinador del Consejo Estatal de Cítricos, era y es urgente reconvertir todos los plantíos a patrones tolerantes para hacerle frente al virus de la tristeza, detectado en la zona.

Para ello, el gobierno de Veracruz implementó programas de ayuda a los productores, dándoles a un bajo costo las plantas tolerantes al pulgón café.

“Gracias a un agresivo programa –enfatiza Gámez--, se han ido sustituyendo los patrones (es decir, el tronco de la planta) tradicionales, como el llamado cucho, por otros como el volkameriano, el swingle citrumelo, el citrange troyer y el Citrange Carrizo, por ejemplo.

Esteban trabaja en el Vivero San Manuel, un productor de plantas certificadas y lote productor de yemas. Aquí, confía el gerente, el ingeniero Julio Contreras, “se trabaja de manera artesanal”, para obtener mejores resultados.

Por un lado se siembra la semilla en los plantines o almacígos: largos contenedores en donde brotarán las plantas. Las semillas, certificadas y adquiridas a empresas como Willkots and Newcomb, de California, son sembradas una a una. Cada almacigo protegerá el crecimiento de 50 mil semillas. Controlar la temperatura, dotar de nutrientes, y supervisar estrictamente el crecimiento de lo que serán los patrones es el trabajo del vivero.

Por otra parte, bajo un ambiente limpio de impurezas, San Manuel produce las variedades: naranjas, limas, limones, toronjas, mandarinas. A esta zona el acceso es restringido pues son plantas que no deben, por nada del mundo, contaminarse. Apenas tienen contacto con el ser humano, pues de aquí saldrán las yemas y deben ser lo más sanas posibles.

Cuando el patrón alcanza una altura de 70 centímetros, es hora del injerto.

Ahí entra la labor de Esteban: de una vareta de, por ejemplo, naranja, extrae las yemas y tras quitar las espinas al volkameriano, le hace un corte angulado para colocar ahí la yema. Un pequeño plástico alrededor funcionará como sujeción hasta que, semanas después, la planta prende: empiezan a crecer arbolitos de limón, de mandarina, de naranjas...

El ingeniero Julio Contreras, administrador del vivero de San Manuel, ilustra:

--Por cada hectárea de terreno serán necesarias 300 plantas. Se han protegido del sol con zacate, se les ha cuidado de la maleza, se desinfecta el follaje, se les cuida con fungicidas y enraizadores. Y se logra una calidad certificada. Por eso es tan importante la misión de Esteban. En sus manos está nuestro futuro...

Seis meses después serán pequeños árboles de cítricos, de la mejor calidad.

* * *

Dos: La huerta. Esta, Lomas de Arena, ha sido avalada por los compradores europeos.

Generar conocimiento científico, crear innovaciones y promover transferencia de tecnología que mejore la rentabilidad y el nivel de vida de los productores, son metas del gobierno estatal.

Lomas de Arena es la huerta de 900 hectáreas de Carlos Couturier, en Martínez de la Torre. Él es uno de los principales cultivadores de naranja, toronja y limón persa (sin semilla) en México.

Su empresa, Couturier Hermanos, cosecha 10 mil toneladas de limón persa al año. Existen 67 mil productores citrícolas en todo México.

La familia Couturier cuenta con 3 mil 200 hectáreas que siembra, desde Tuxpan hasta el puerto de Veracruz, y que producen cada año en conjunto 102 mil toneladas de naranja, toronja y limón divididos en partes proporcionales.

Además, cada año compra 14 mil toneladas de cítricos a 120 pequeños productores de Veracruz, Oaxaca, Tabasco, Colima y Michoacán. Todo eso suma casi 2 por ciento de la producción total del país.

Para lograrlo, se ha valido de la mercadotecnia y de asociarse con otros productores para comprar y vender cítricos.

Es un buen ejemplo para los citricultores mexicanos, y muchos lo han imitado en algunas prácticas de exportación e impulso de sus marcas.

Las tierras heredadas de su abuelo, un inmigrante francés que llegó a México a fines del siglo XIX, atraído por las facilidades legales que el gobierno de Porfirio Díaz ofrecía a los europeos. La zona, con uno de los mejores climas para el cultivo de cítricos, se convirtió en una sucursal de las aldeas francesas en la campiña veracruzana.

Su padre, Francisco, buscaba siempre ir a la vanguardia de sus competidores y vender sus productos más allá de México. En 1960 logró entrar en Estados Unidos. Casi cuatro décadas después, su hijo Carlos le dio otro empujón a la empresa, al cruzar los océanos con sus cítricos y su visión mercadológica.

Carlos fue tomando las riendas del negocio y se hizo cargo por completo el año pasado, al fallecimiento del fundador. Ahora, la producción de la empresa está repartida: el limón, en Norteamérica, Japón y Europa; la toronja, en Europa y Canadá, y la naranja –como jugo procesado a través de las empresas Citrex y Citrofruit– en México.

Para mejorar la producción y ser más competitivos, los Couturier han modernizado paulatinamente la maquinaria. Ahora usan podadoras israelíes, fertilizadoras estadounidenses y cosechadoras que agilizan la recolección y abaten costos.

Las frutas de Carlos Couturier llevan al menos cuatro certificaciones de calidad. En cada cosecha de limón y toronja invierte al mes unos 120 mil pesos en programas de inocuidad para las aguas residuales, separar la basura orgánica e inorgánica, capacitar a empleados sobre prácticas de higiene y ecología, como uso de uniformes, manos limpias, zapatos desinfectados, cubrebocas y guantes.

Esta huerta tiene árboles de lima persa que, tras la revisión del ingeniero Gámez, quien saca su lupa y la acerca hasta la cáscara, la analiza y dice el ingeniero agrónomo: totalmente sana.

Una vez cortada, esta fruta irá a las empacadoras y horas después saldrá seleccionada y empaquetada a los diferentes mercados: el nacional, el de Estados Unidos, Europa y Asia.

* * *

Ha sido interés del gobierno estatal que se establezcan acuerdos de colaboración que permitan, a través de la ciencia y la tecnología, buscar y aplicar programas ambientalistas que impacten directamente en municipios veracruzanos,

Las enfermedades disminuyen el vigor del árbol, las frutas con lesiones tienen un valor comercial bajo, especialmente aquellas para consumo en fresco, las plantaciones sin manejo de la enfermedad sirven de fuente de inoculo del virus y del acaro vector, los cuales pueden diseminarse a otras plantaciones.

El sector productivo de cítricos se protege de estos males que podrían causar una merma significativa de su producción, lo que originaría grandes pérdidas económicas.

El impacto del huracán dejó daños por 400 millones de pesos, pero hubo una intervención oportuna de las autoridades federales y estatales, que liberaron recursos por 90 millones de pesos a través de un programa de crédito para la rehabilitación de huertas.

Los huertos de cítricos se rehabilitaron y, cuando se pensaba que vendría una catástrofe para quienes viven de la citricultura, sólo fue una afectación menor de tres meses donde no se pudo vender producto.

Se perdió la cosecha de enero a marzo del año pasado, pero se restituyó con producción de junio hasta agosto, y hubo un buen manejo con el rescate de los árboles.

La citricultura se mantiene como la actividad agropecuaria que más divisas genera a Veracruz, que para 2008 se estiman en más de 400 millones de dólares, a través de sus exportaciones de limón persa, así como de jugo concentrado de naranja.

Los cítricos veracruzanos están en muchos mercados del mundo, como Estados Unidos, Europa y Asia, y se estima que se exportan un millón 200 mil toneladas de una producción total de tres millones 350 mil.

* * *

Tres: la subasta.

Han debido pasar al menos tres años.

Pero ya están maduras las limas persas, las naranjas, las toronjas. Habrá que cosechar, transportar y vender.

Nunca más acertada la idea de que “han dado frutos” los esfuerzos de un grupo en el que Esteban, el campesino, es parte vital.

Y de la pasmosa lentitud con que han crecido estos árboles, hasta florear y dar frutos, de pronto las horas se vuelve vertiginosas.

“La subasta” es el nombre que se la da a dos grandes extensiones de terreno en Martínez de la Torre, en donde el productor vende su cosecha.

Apenas llega en camión o camioneta, cuatro o cinco intermediarios revisan la mercancía, y ofrecen. Para limón persa o naranja: entre mil 500 y dos mil pesos por tonelada, en estos días, pues el mercado se rige por factores multifactoriales.

Informa el ingeniero Gámez, quien es además secretario de gobierno del municipio:

--La actividad no cesa en esta parte de la ciudad. Un buen día, en tiempos de cosecha, hay estacionados aquí hasta 300 camiones para comercializar la mercancía. Inclusive hay compradores de toda la cosecha a lo largo del camino, en algunas intersecciones. Y de aquí parten los cítricos a las ciudades: Distrito Federal, Estado de México, Guadalajara, Aguascalientes...

Lo mejor se va a las empacadoras.

El buen productor, como don Atilano Alemán, vende directo a B&S, grupo exportador. Contento está el hombre. Ha traído de sus 20 hectáreas, en la última semana, 60 toneladas de lima persa. Acaso como una de los principios del buen agricultor, dice don Atilano, hombre de manos ajadas y oscuras por el trabajo al sol, al recibir su paga:

--De este dinero, primero para los arbolitos; luego para los peones. Y al final para mí... De otra manera no funciona.

Se ha concretado la compra de un camión de 10 toneladas. Hay que descargarlo y cargar otro. Para ello están Gabriel y Lorenzo, entre muchos de los cargadores que trabajan en el lugar. Ellos bajan y suben canastos de 80 kilogramos. Una y otra y otra vez.

Esta fruta, cortada por la mañana, al mediodía ha sido comercializada. Otros intermediarios las venderán a empacadoras o jugueras.

Y ya los cítricos se van de viaje nuevamente.

* * *

¿Cómo hacer para que los productores alcancen metas de excelencia, productos de la más alta calidad?

Uno de los objetivos es buscar y organizar a los productores para que puedan contar con una técnica que les permita implementar buenas practicas agrícolas, a través del diseño de una bitácora administrativa, así como aspirar a mejorar sus rendimientos y la calidad de la fruta por unidad de superficie; por ello se implementa el proyecto integral bajo el esquema de la citricultura veracruzana.

Lo explica Gámez: “En este trabajo se requiere de la participación de los técnicos y de que los productores para que tengan los accesos a los recursos y adquirieran equipo como bambas, aspersoras para que les permita realizar sus labores de campo de una manera más eficiente. Además, también hay procesos de capacitación para que vayan comprendiendo y entendiendo cada uno de estos modelos y esquemas que se están implementando.

“Una vez que terminemos la labor en campo integraremos a los productores con los comercializadores, empacadores de la industria para que puedan organizar su producción.

En este proyecto interviene el Consejo Estatal Citricola, el Instituto Veracruzano para el Desarrollo Rural, la SEDARPA, la SAGARPA, la fundación Produce, el Comité Estatal de Sanidad Vegetal, SESVER, las asociaciones agrícolas de cada uno de los municipios y Coverlimón.

El proyecto planea reconvertir las plantaciones a tolerantes y ponerlas a disposición de los productores: 2 millones y medio de plantas listas para alcanzar la excelencia.

En la zona se hacen monitoreos por parte de sanidad vegetal para que se confirme que el Virus de la Tristeza Cítrica está en la región y de esta manera empezar a hacer la reconversión a patrones tolerantes contra el virus.

Está comprobado científicamente a nivel mundial que el único medio preventivo para que los cítricos no sufran esta enfermedad es la reconversión a patrones que puedan resistir la plaga.

Lo que sucede con Esteban, en el huerto, en “La subasta” y en Martínez de la Torre se repite a lo largo de todo Veracruz.

Aquí, en esta “subasta”, se comercializan aproximadamente tres millones de toneladas de cítricos al año.

* * *

Cuatro: vámonos de viaje.

No queda duda: la citricultura veracruzana es pilar fundamental en la vida económica del estado y sólo con los esfuerzos de todos los integrantes de la cadena productiva de cítricos, y del gobierno, se podrá mantener la productividad y rentabilidad de los cítricos en Veracruz.

Apenas a 300 metros de la subasta, en el kilómetro 54 del libramiento Martínez-Tlapacoyán, está B&S Grupo exportador.

El gerente, Adrián de la Hoz, presentó el 22 de octubre de 2007 ante el Banco Mexicano de Comercio Exterior, la ponencia: Caso de Éxito: cómo exportar a Europa.

B&S es una de las empacadoras más importantes del estado, con una capacidad de 250 toneladas de limones al día, está considerada como una de las 500 mejores empresas del país y sus estándares de calidad están certificados internacionalmente.

Es así como los cítricos se van a Estados Unidos, Europa y Asia.

Pero antes: se ha hecho la compra, se meten a un gran contenedor los limones y se procede a un rápido proceso que incluye el lavado, el encerado –con carnauba para cítricos– y el empaquetado de limones. Los hay de diversos tamaños: desde 110 hasta 250, números que significan la cantidad de limones que contendrá una caja de 40 libras.

Son apenas unos minutos los que pasan los cítricos en esta empresa. Una vez empacados, ahí mismo son depositados en tráilers que partirán a Estados Unidos o en barcos hacia Europa; por avión se transportan los destinados al mercado asiático.

Fugaz, de vértigo han sido las horas más recientes de estos cítricos veracruzanos de excelencia.

Apenas esta mañana estaban en la huerta, luego de años, pendiendo del árbol que con total sapiencia Esteban, o tantos como él, injertara.

Y ya están de viaje hacia los paladares de todo el mundo.

Los huipiles


ensangrentados

de Felícitas y Teresa

Por Pedro Díaz G.

Emboscada a las dos de la tarde rumbo a la comunidad de Llano Juárez: casquillos percutidos caen al piso. El plomo de los AK-47 destroza los cuerpos de Felicitas Martínez y de Teresa Bautista.

Sus voces no surcarán más la región triqui. A partir de este 7 de abril, les dirán comunicadoras, su nombre se proferirá infinitamente en las siguientes semanas, todas las organizaciones sociales, nacionales y extranjeras, se sumarán a la condena por su asesinato, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos atraerá el caso; se les concederá el Premio Nacional de Periodismo.

Pero Felícitas y Teresa están muertas.

Son acribilladas desde un cerro.

Quedan heridos tres más: Faustino Vásquez Martínez, militante de la Unidad de Bienestar Social de la Región Triqui (Ubisort), su esposa, Cristina Flores, y sus dos hijos: Gustavo y Jaciel. No hay testigos que escuchen los lamentos; nadie, salvo Faustino, ve los rostros asesinos. Ya hablará, algún día, cuando le garanticen que nadie lo va a matar, y cuando salga del hospital al que será trasladado. Ya hablará, Faustino...

Hoy está de luto San Juan Copala, municipio autónomo de Oaxaca. El grupo viajaba rumbo a la ciudad de Oaxaca, donde las dos triquis coordinarían la mesa Comunicación Comunitaria y Alternativa: radios comunitarias, video, prensa, Internet, en el Encuentro Estatal por la Defensa de los Derechos de los Pueblos de Oaxaca.

¿Cuándo fue que el destino decidió que debían morir? ¿Hace décadas, por las históricas disputas entre la comunidad triqui?, ¿el primero de enero de 2007, cuando San Juan Copala se constituyó como municipio autónomo de Oaxaca?, ¿el día que desaparecieron Daniela y Virginia Ortiz Ramírez?, ¿el 20 de enero de 2008, al nacer la radio comunitaria La Voz que rompe el silencio?, ¿o tras el spot que grabó Felicitas y en el que se le escucha decir: “Algunas personas piensan que somos muy jóvenes para saber… deberían saber que somos muy jóvenes para morir…”

Felicitas Martínez tenía 20 años. Teresa Bautista, 24. Y murieron.

Según cuentan en San Juan Copala, porque eran mujeres, eran jóvenes, eran indígenas, eran locutoras de medios libres, estaban implicadas en la lucha social, y porque pertenecían al Municipio Autónomo San Juan Copala, de la región mixteca de Oaxaca.

Su labor en el Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos Cactus: multiplicar los nacimientos de radios comunitarias en las regiones indígenas. Estaban al frente de cuando menos 60 jóvenes que en estos días intentarían entender, como ellas, de qué se trata eso de transmitir la voz por medio de radiofrecuencias. De qué se trata eso de andar diciendo la verdad; de qué se trata eso de sentirse libres...

Las ráfagas violentaron el silencio.

* * *

La voz es de Bety Cariño, compañera de las mujeres asesinadas, en la organización Cactus, y la grabación se puede encontrar en diversos blogs y páginas de internet. El audio tiene una duración de 3.37 minutos:

–Según los datos del municipio autónomo, Felícitas tenía 20 años y Teresa 24. Pero Feli se veía como de 15 y Tere como de 18. No sé si tenga que ver también con el tipo de vida, la desnutrición, y toda la situación que se vive en la región triqui y en los pueblos indígenas en Oaxaca, y en todo el país.

–¿Cómo eran en cuanto a su trabajo?

–Ambas, cuando empezaron a participar con nosotros, en este proceso, muy tímidas. Con miedo incluso a ir participando, pero a medida de que iban pasando los días, que le fueron perdiendo miedo al micrófono, se fueron familiarizando con él y fueron siendo, pues, la voz de las demás compañeras. A Feli yo en algún momento le preguntaba: “¿Por qué tienes miedo?” Y riéndose me decía: “Creo que nadie se va a querer casar conmigo”. “¿Por qué?”, le decía yo. “Pues porque van a decir: ´ay, esa Feli conoce sus derechos, y habla delante de todas las mujeres`. Ellos van a decir: `no me caso con ella porque no me conviene`...” Esa era una de las cosas que entre risa y plática, salía.

“Tere era un poquito más grande, tampoco dejaba de ser tímida. Y ella, les voy a decir, se fue incorporando porque le gustó. Porque sabía que ahí podría dar mucho. Y era una buena artesana también, quiero que sepan. Construía cosas hermosas con sus manos, como son huipiles, y también pulseritas muy bonitas. Me acuerdo que el día 20 de enero, que inauguramos la radio, a cuatro compañeros de nosotros nos regaló una pulsera y ella misma nos las amarró en la mano. Ella misma nos las dio y me regaló un presente para compañeras mujeres que participan en el Foro Mesoamericano de los Pueblos. Tenía mucha idea de que no estábamos solas. Que había otras mujeres en otros lugares que, indígenas y pobres, también caminaban como ella.

“El sólo hecho de que ellas estuvieran, y que le estuvieran dando vida a la radio, todos los días, y que pudiera escucharse su voz en la comunidad y en otras comunidades aledañas, ya hacía pensar seguramente a algunos caciques o pistoleros de la región.”

* * *

Las mujeres se han convertido en el nuevo blanco de la violencia en la región triqui. Violaciones, despojo y desapariciones. Esa tarde murieron dos. Pero hay otras dos que cumplen 9 meses desaparecidas: Daniela y Virginia Ortiz Ramírez. Ninguna supera los veinte años.

“Si no están ellas no estamos todas” es la frase con la que sus familiares, junto con organizaciones no gubernamentales, han emprendido una campaña en pos de levantar la voz y encontrarlas con vida.

De esas desapariciones hablaban en la Radio Felicitas y Teresa. De venganzas, de viejos conflictos regionales, de división entre pueblos triquis, de partidos y organizaciones políticas, de la autonomía de los pueblos, del cuidado ecológico, y de los derechos de las mujeres en una comunidad donde los hombres padecen alcoholismo y las mujeres silencio.

A pesar de la constante insistencia, no existen investigaciones en el caso de las hermanas Daniela y Virginia Ortiz Ramírez, desaparecidas el 5 de julio de 2007 en el tramo carretero Putla-Juxtlahuaca.

Emelia Ortiz García es militante del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui, y prima hermana de Virginia y Daniela y acusa a integrantes del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI) de la desaparición, y además pide que “independientemente de los conflictos políticos de los hombres, no se nos ataque a las mujeres”.

Hace una semana junto con Antonia Ramírez, madre de las jóvenes, denunciaron que pese a que han solicitado la intervención de las autoridades de Oaxaca, no ven resultados, ya que el procurador estatal argumenta que “la zona triqui es peligrosa”, por lo que no puede “arriesgar a su gente” enviándola para allá.

Emelia hace un análisis de la región y advierte que la situación en la zona triqui es muy difícil a raíz de los problemas políticos que derivaron en la división del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) el año pasado y que dio origen al Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI).

Uno de los líderes del MULTI, dijo, es Timoteo Alejandro Ramírez, quien junto con Francisco Martínez Bautista, Guadalupe Alejandro Ramírez y Marcos Flores, fueron acusados de ser los responsables de la violación que sufrió una niña la mañana del 7 de julio de 2006.

“Tenemos razones para pensar que el mismo Timoteo Alejandro Ramírez es el responsable de la desaparición de las hermanas Virginia y Daniela Ortiz Ramírez”, explica Emelia.

“La gente de las comunidades de la zona triqui está cansada. Viven bajo amenazas, crímenes y violaciones a las mujeres, no importa si tienen o no que ver con los problemas políticos”.

“Nosotras soñamos con que estemos unidos como hermanos triquis, porque todos sufrimos humillación, marginación, pobreza, ignorancia, lágrimas. Ahora el problema es que existen gentes que por dinero están matando para que el gobierno diga que hay un pleito y mucha violencia entre nosotros y ellos manden el ejército, pero la verdad es que el gobierno tiene metidas las manos para mandar en nuestra tierra... Nosotras estamos contra la violencia, respetamos las palabras que digan otros pero no aceptamos que reciban dinero del gobierno para matar a nuestros hermanos. Si no están ellas, no estamos todas...”

* * *

El primero de enero del 2007, el Consejo de Ancianos de los barrios y rancherías que integran al región triqui baja, acompañados de las autoridades y líderes naturales de la región, dieron posesión a las autoridades municipales del municipio autónomo de San Juan Copala, que ese día fue creado formalmente por acuerdo de los barrios y rancherías que hasta el día anterior habían permanecido sujetas a los municipios de Santiago Juxtlahuaca, Putla de Guerrero y Constancia del Rosario.

La voz que rompe el silencio empezó a funcionar el veinte de enero de 2088, tras el primer aniversario del municipio autónomo de San Juan Copala, y el 9 y 10 de abril Felícitas y Teresa tenían en su agenda asistir al encuentro estatal por la defensa de los derechos de los pueblos de Oaxaca, en el que ellas coordinarían la mesa de trabajo sobre Radios Comunitarias.

* * *

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos tuvo conocimiento del caso al siguiente día. Y desde entonces se integra el expediente.

Los visitadores del Programa de Agravios a Periodistas de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Arturo Pech e Isabel Salinas, fueron encargados de acudir a San Juan Copala. Entre lo que ellos encontraron está:

1.- Excesivas medidas de seguridad para acceder al lugar.

2.- Jorge Albino Ortiz, coordinador de Radio Copala informó sobre las acciones que ha tomado el gobierno del estado en el caso de las locutoras. Una de ellas: amenazar y ofrecer dinero para acallar a los familiares.

3.- El secretario general de gobierno, Manuel García Corpus, se reunió en Oaxaca con los padres de Teresa y el padre de Felicitas y señaló que para terminar con odio, rencor, violencia y sangre entre indígenas de la región trique, había que llegar a un acuerdo de paz entre el Movimiento Unificador de la Lucha Triqui (MULT) y la Unidad de Bienestar Social de la región Triqui (Ubisort).

El director general del Programa de Agravios a Periodistas, Fernando Batista Jiménez, explica:

--La Procuraduría General de Justicia del estado de Oaxaca, está integrando una averiguación previa con motivo de los hechos; a esta procuraduría corresponde reconstruir los hechos, llevar a cabo las investigaciones, entrevistar a los familiares de las víctimas; a ellos corresponde esto. Nosotros debemos verificar que todas estas actuaciones de la Procuraduría de Justicia del Estado de Oaxaca, sean apegadas a derecho, que en sus actuaciones, ellos no vulneren derechos humanos.

“A nosotros no nos corresponde determinar quiénes son los presuntos responsables ni acreditar el cuerpo del delito; nosotros estamos investigando actuaciones ya en concreto de la Procuraduría. Y en principio lo que hicimos fue ejercer la facultad de atracción para conocer del caso.

“Porque en principio corresponde a una procuraduría de Derechos Humanos, local, pero por la trascendencia del asunto el doctor Soberanes acordó la facultad de atracción.

“Nosotros nos pusimos en contacto de inmediato con las organizaciones que habían subido el tema a los medios, como Cactus, en principio, y hablamos con David Peña, Omar Esparza y con Jorge Albino, que es el vocero del municipio autónomo. Ellos interpusieron la queja con nosotros.

“A raíz de eso ejercemos la facultad de atracción a la trascendencia del caso, radicamos el expediente de queja y lo primero que hicimos fue solicitar el informe pormenorizado de los hechos a la Procuraduría General de Justicia del estado. A la vez nosotros comisionamos a visitadores adjuntos para que acudan, con un oficio de comisión, a consultar las constancias que tengan.

“Es importante señalar que hasta el momento no hemos podido ver la averiguación previa. Los argumentos han sido en torno a que nosotros acudimos a Putla de Guerrero, que es en donde tenían la averiguación previa inicialmente, y nos dicen que el agente del Ministerio Público se trasladó a Huajapan de León, con la indagatoria. Y lo que hicimos fue hacer gestiones con la secretaria de los derechos Humanos del estado de Oaxaca, y al llegar allá nos dijeron que se habían trasladado a la ciudad de Oaxaca”.

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En el lugar del ataque, en la carretera que conduce del paraje Joya del Mamey a Putla de Guerrero, la policía halló al menos una veintena de casquillos de bala de fusil AK-47.

Entre los lesionados –por impactos de proyectiles de arma de fuego, trasladados al Hospital Amigo del Niño y de la Madre, en el municipio de Putla de Guerrero– están el oficial administrativo del Registro Civil con sede en Juxtlahuaca, y militante de la Unidad de Bienestar Social de la Región Trique (Ubisort) Faustino Vásquez Martínez, al igual que su esposa Cristina Flores de 22 años de edad y sus hijos Agustín Gustavo y Jaciel Vásquez Flores de 3 y 2 años de edad, respectivamente. El agente del Ministerio Público de inició la averiguación previa 106/2008.

El procurador de Justicia del estado, Evencio Nicolás Martínez Ramírez, afirmó que el asesinato de las locutoras comunitarias fue una "equivocación". Y explicó que el error de Felicitas y de Teresa fue transitar por el territorio del MULT y del Partido Unidad Popular, que cuentan con grupos paramilitares.

“Se han recogido las declaraciones de las personas que resultaron heridas y que venían acompañando a las mujeres muertas. Lo que queda claro en la averiguación es que el atentado no era contra ellas, sino contra la persona que venía conduciendo, (Faustino Vázquez Martínez), empleado del Registro Civil de Juxtlahuaca.

“Desde luego esto tiene un fondo, son temas ancestrales de más de 35 años en la región trique, la existencia de grupos, uno denominado Movimiento de Unidad de la Lucha del Pueblo Trique (Mult), otro es el Ubisor (Unidad de Bienestar para la Región Triqui) y, recientemente, el hecho de que una fracción del Mult se convirtiera en el Multi”.

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El caso trasciende las fronteras. El sábado 19 de abril, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) instó a las autoridades mexicanas a investigar de manera rápida y eficaz el asesinato de las locutoras triquis.

Esta postura se suma a la condena que hizo, el 17 de abril, la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) donde hizo hincapié en que "sólo a través del efectivo esclarecimiento de estos hechos se evitará la impunidad y la repetición de ataques contra periodistas y comunicadores/as sociales".

El 11 de abril, el director general de la UNESCO, Koichiro Matsuura, condenó el asesinato de dos periodistas mexicanas y mencionó que "matar periodistas es un crimen odioso que causa un grave perjuicio a la sociedad porque socava el derecho democrático de los ciudadanos a debatir cuestiones de interés común disponiendo de información suficiente, y adoptar decisiones políticas".

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Felícitas Martínez nació en el poblado de Guadalupe Tilapa, terminó el primer año del bachillerato en Juxtlahuaca. “Un día me dijo, papá ya no gastes más dinero, mejor buscaré trabajo para ayudarte”, cuenta don Tiburcio Martínez, su padre. Teresa Bautista Merino nació hace 24 años en San Juan Copala, terminó únicamente la secundaria.

Beatriz Trujillo, coordinadora de una ONG sobre derechos humanos, habla de las comunicadoras asesinadas. Estuvo con ellas durante el curso de capacitación para aprender a usar la mezcladora, el programa de edición o escribir guiones radiofónicos.

“Creo que en la escuela nunca alcanzamos a escribir tanto como cuando tienes que escribir para lo que tienes que decir frente a un micrófono, entonces empezaban a buscar, necesitaban revistas, necesitaban libros, hay internet en la secundaria de su pueblo pero no hay mucho acceso porque es para los estudiantes”.

Jorge Albino Ortiz, coordinador de Radio Copala, se pregunta. ¿En qué consiste esta idea tan peligrosa que se calla con 20 balas calibre 7.62 de un AK-47?

En el Hospital Civil de Oaxaca está uno de los sobrevivientes de aquella tarde del 7 de abril, Justino Vázquez, quien aún no rinde declaración. Su hermana Yanira lo cuida, le han operado el brazo perforado por las balas. Al cuestionarle si regresarán a San Juan Copala, responde: “No lo hemos pensado y creo que hasta que llegue el momento creo que vamos a decidir lo que vamos a hacer”.

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Lo que queda claro es que en zona triqui se ataca a las mujeres para utilizarlas como botín político, como escudos, incluso para revanchas o venganzas.

Omar Esparza, coordinador de la organización civil Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (Cactus), acusó al gobierno de Ulises Ruiz de estar detrás del asesinato.

El gobernador no ha dicho nada al respecto. Por el contrario, Ulises Ruiz invitó el martes 22 de abril a los familiares de las comunicadoras a una reunión con varios miembros de su gabinete y evitó, por segunda vez, que los padres de las jóvenes asesinadas el 7 de abril se reunieran con una delegación de Derechos Humanos.

Lo menos, a Ulises Ruiz se le acusa ser indiferente hacia el caso.

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Esta frase de Felicitas no se volverá a escuchar, al terminar las transmisiones:

“Radio Copala te desea que pases muy buenas noches, que descanses y que sueñes con los angelitos. Hasta mañana”.

Pero esta otra, contenida en un spot, no se olvidará en la región triqui, después de que las balas violentaron el silencio:

“Algunas personas piensan que somos muy jóvenes para saber… deberían saber que somos muy jóvenes para morir…”

Huelga abierta al tiempo


UAM: la Universidad fragmentada


Por Pedro Díaz G.


A las afueras de la UAM Xochimilco la vida transcurre a una lentitud asfixiante desde el primero de febrero. Esta tarde de miércoles 12 de marzo varias decenas de trabajadores cuidan un campamento que no es sino un amasijo de cobijas encimadas, trastos y periódicos bajo una parada de camión, en donde se han improvisado pequeños espacios para preparar la comida, recostarse, leer.

La huelga sigue y sigue.

Si de algo hay tiempo en este día 41 de paro de labores en la UAM es de enterarse que, inamovible, el movimiento rojinegro observa cada vez más lejana la solución. Que las autoridades, quienes el viernes anterior rompieron las negociaciones, no proponen más allá de un aumento de 4.25 por ciento directo al salario y 1.2 por ciento en prestaciones a su petición del 35; y que los estudiantes estas alturas están convencidos de que han perdido el trimestre.

–El aumento se resume a 70 pesos. Eso se diluye con los altos costos de la vida –reclama Griselda Cortés, del comité de huelga en el plantel.

Son las seis de la tarde y todo se vuelve habitual: la reja custodiada que impide el paso a académicos, alumnos, autoridades..., la visita de una maestra de Azcapotzalco que viene todos los días para conocer si han avanzado las negociaciones; las quejas que no cesan.

—Las negociaciones están estancadas –lamenta Carmelo Pozas, trabajador del Sistema Educativo, su oficina hoy vacía a unos metros de este sitio en cuya mesa descansa una cajetilla de cigarros; volutas de humo—. La posición de los funcionarios es cada vez más dura. Hablan de que se perderá el semestre y eso no es cierto: se correrán las clases aunque tomemos algunos días de las vacaciones; aseguran que no hay dinero para salarios pero cada vez contratan a más personal de confianza. Cierran áreas, hay escasez de materiales, los trabajadores hemos perdido el poder económico y nuestros funcionarios cada vez estrenan más camionetas, cobran más bonos...

A más de cuarenta días del estallido de la huelga diversos personajes han aparecido en la escena a la misma velocidad que odios y amenazas. El movimiento ha servido para revelar datos, para descalificarse unos a otros; no hay acuerdos.

–La huelga seguirá –advierte Hermelinda Hurtado, secretaria general del sindicato–. No somos los inflexibles. No nos queda sino esperar. Las autoridades se levantaron de la mesa de negociaciones y no nos han llamado.

* * *

La trama: con 137 votos a favor, 84 en contra y 12 abstenciones, el último día de enero trabajadores de la UAM acordaron iniciar una huelga al considerar que no hubo una propuesta satisfactoria de la Rectoría a sus demandas de revisión contractual e incremento salarial de 35 por ciento. Los integrantes del Sindicato de Trabajadores de la UAM (Situam), 5 mil 500 personas, determinaron trasladarse a la Secretaría del Trabajo para instalar una mesa de negociación.

Tomarían los edificios; banderas bicolores.

Vendría el descontento, las puertas cerradas.

Estalló la huelga. Los estudiantes tomaron posiciones y se fragmentaron en tres.

A decir de Hermelinda Hurtado.

–Hay diferentes tipos; los que respetan a su sindicato y lo apoyan en su movimiento, a quienes no les interesa nada la huelga, hay a los que le preocupa su título y hasta los que piensan que es su huelga.

Los catedráticos han emitido desplegados; escriben cartas a los diarios de circulación nacional. Los estudiantes se manifiestan. Ya se han sucedido 14 encuentros entre las partes. Pero nada.

–Urge una solución, no la veo cercana. Y lo peor: ya se cumplieron tres quincenas...

La educación permanece en stand by.

Los bolsillos de a poco se han ido vaciando.

* * *

¿Qué fue lo que llevó a los trabajadores a empecinarse, qué a las autoridades a no ceder? Lo explica el profesor Arturo Lomas Maldonado, candidato a doctor, adscrito al departamento de Filosofía en el área de Historia del estado y la sociedad:

La Universidad Autónoma Metropolitana tiene como objetivo resolver los compromisos históricos de la Nación, por lo que no tener la capacidad de resolver un conflicto interno, empequeñece su tarea.

“El conflicto por el que cruzamos tiene su origen en los bajísimos salarios que recibe el personal administrativo de base, aunado a los graves problemas que la gestión de la Universidad ha provocado afectando los intereses del SITUAM y de la misma UAM: cierre unilateral de la Tienda de autoservicio; cierre unilateral del CENDI 3; apertura unilateral de la Unidad Cuajimalpa sin tomar en cuenta los derechos contemplados en el Contrato Colectivo de Trabajo.

“En relación a la demanda salarial, la Universidad ha respondido con un lacónico 4.25% de aumento, pero resulta a todas luces artificioso querernos imponer un aumento de esa proporción cuando el subsidio a la UAM aumentó en un 10.07% para el ejercicio 2008.

“Para el Sindicato resulta un sarcasmo que la Universidad posea datos duros sobre la pobreza en México y mantenga entre sus trabajadores salarios tan bajos. No es comprensible que en la Universidad se estudien las causas de fondo de la miseria en que se encuentra la mayoría de los mexicanos, y que en su seno persistan condiciones tan inequitativas entre el personal llamado de confianza por un lado, y su plantilla de trabajadores de base y hasta académica por el otro.

“No es posible que la casa de estudios que dedica sus esfuerzos científicos, tecnológicos y humanísticos hacia la solución progresista de los grandes problemas nacionales, mantenga una postura oscurantista ante las demandas sindicales.

La Universidad Autónoma Metropolitana debe resolver los conflictos sociales, distribuir equitativamente el presupuesto que la sociedad le otorga y privilegiar el diálogo que mejore las condiciones de vida, los salarios y las prestaciones de quienes constituimos la base, el fundamento, del enorme edificio universitario”.

* * *

La postura de las autoridades: el rector José Lema Labadie aparece en conferencia de prensa el 24 de febrero. Y es contundente. Afirma que la Universidad no puede dar más de lo que permite el presupuesto federal, “el cual fue aprobado por el voto de todos los partidos en el Congreso de la Unión”; que “el Sindicato de la UAM ve por sus propios intereses y no por los de sus representados”; que “tenemos una huelga que no tiene como fin mejorar la calidad de vida de sus agremiados o de los trabajadores administrativos y académicos de la Universidad Autónoma Metropolitana”, sino que las consecuencias que traerá, son: “uno: perdida del salario de los trabajadores por la duración; dos: ninguna ganancia económica este año para los trabajadores de la UAM; tres: un levantamiento y regreso al trabajo sin firmar acuerdos, tal vez sin plazas, y cuatro: la perdida real para los más de 40 mil alumnos de la UAM”.

Lema Labadie agrega, además, que la huelga viola el artículo tercero constitucional “impidiendo el acceso a los jóvenes mexicanos a la educación... El aumento de 35 por ciento solicitado, más bien exigido, no es una posibilidad realizable, y esto lo sabe el mismo sindicato”.

Nueve días después, el miércoles 12 de marzo, las autoridades emiten un comunicado firmado por directivos y académicos. Es un llamado al sindicato y afiliados para analizar las propuestas de la universidad y a compararlas con los planteamientos sindicales para evaluar beneficios y perjuicios que pudieran traer a la comunidad universitaria.

La carta la firman el rector general, José Lema Labadie, y el secretario general, Luis Javier Melgoza Valdivia.

“El conflicto laboral que mantiene suspendidas las actividades de la institución tiene implicaciones que van más allá de lo laboral, lo que ha dificultado de manera sistemática el avance en las mesas de trabajo, impidiendo los acercamientos que propicien el fin a la huelga.

Los directivos mencionaron que las respuestas formuladas por la representación UAM a cada uno de los planteamientos del sindicato, atienden problemáticas específicas, ya se trate de la reapertura del CENDI 3 o la dotación de plazas administrativas para la Unidad Cuajimalpa, entre otras.

En lo que se refiere a la demanda salarial y prestaciones, “se propuso un porcentaje de incremento igual al aceptado por otras instituciones de educación superior”.

* * *

Desde el minuto uno del 1 de febrero las puertas de la Universidad Autónoma Metropolitana permanecen selladas en sus cuatro planteles, y las negociaciones están estancadas.

El sindicato, liderado por Hermelinda Hurtado, no cede a las propuestas de la Universidad.

Los trabajadores argumentan que lo importante de la negociación, en este momento ya no es el aumento a salarios y prestaciones, sino “detener las constantes violaciones al contrato colectivo de trabajo”.

En torno a la huelga número 16 en 34 años de existencia de la Universidad Metropolitana, en entrevista con Javier Solórzano, Lema Labadie admitió que “es un hecho que el poder adquisitivo de los trabajadores se ha erosionado mucho en los últimos 25 años; es un hecho que debería haber aumentos salariales muy superiores a los que podemos ofrecer en este momento, pero estamos en una situación en la que se puede analizar que la Universidad pública no ha tenido el apoyo que debía tener; y creo que no le estamos haciendo un favor a la Universidad con esta huelga tan prolongada.

“Si las vemos históricamente estas huelgas concluyen en pérdidas para todo el mundo.
Revira el profesor Arturo Lomas Maldonado:

–El aumento del 35 por ciento a los salarios que pedimos representa un 1.47 por ciento del total del presupuesto de la Universidad ¿Es esto demagógico?, ¿radical?, ¿exagerado?

* * *

¿Qué pide el sindicato?

Dos de los puntos más importantes consisten en acabar con el rezago salarial y basificar 75 plazas de eventuales y académicos; pero la autoridad sólo les ofrece 35 plazas. Reajustar el presupuesto de la UAM, y cesar a 77 altos funcionarios que perciben más de 67 mil pesos mensuales, aumento salarial, basificación de los trabajadores eventuales, que laboran sin prestaciones y respeto al contrato colectivo, la apertura del Cendi, así como los problemas laborales en el plantel de Cuajimalpa, donde se contrató a empresas privadas para hacer trabajos que realiza comúnmente el personal sindicalizado.

El tiempo se va y las posiciones son cada vez más radicales entre las partes.

Integrantes del SITUAM realizaron un mitin a las afueras de la Secretaría de Educación Pública. Su demanda: la intervención de las autoridades federales para destrabar el conflicto.

De ahí se trasladaron a las puertas de la Secretaría de Hacienda, donde los trabajadores reiteraron que la UAM tiene recursos para resolver las demandas.

Hermelinda Hurtado, secretaria general del gremio pedirá al presidente de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, Tonatiuh Bravo Padilla, que “solicite a la SHCP el desglose presupuestal de la UAM, rubro por rubro, para transparentar el destino de los recursos que se entregan a la institución y determinar cuál es la aplicación real que se da a esta inversión pública, porque como trabajadores creemos que tenemos el derecho de saber qué pasa con los montos que aprueban para la universidad”.

–Las autoridades no nos están dando respuesta a los planteamientos y de entrada nos dicen no. Nosotros hemos presentado en la mesa propuestas de solución y aunque se aceptan parcialmente no se les da una solución integral.

–¿Por qué no levantar esta huelga. Ya no es el salario, solamente, la petición. Qué es?

–Es el autoritarismo de la institución. Si se sentaran en la mesa a negociar de verdad, con ofrecimientos reales. Pero no. No hay nada. De plano nos dicen no. Y eso es parte de la inflexibilidad de nuestras autoridades. Es una actitud de total desprecio a la clase trabajadora.

–¿Cuándo se reinician las negociaciones?

--No hay fechas. Las autoridades se levantaron de la mesa el viernes pasado y estamos a la espera de que nos llamen.

--¿Dónde están ellos?

--No sabemos. Dicen que cambian de sede continuamente para que no nos demos cuenta de dónde están.

–¿Cuánto tiempo más resistirá el movimiento?, ¿Cuándo terminará esta huelga?

–No sabemos qué vaya a suceder. Puede durar mucho tiempo, o podría terminar súbitamente. Nuestro Situam, con su fortaleza y su tradición, es tan impredecible... Que todo puede suceder.

* * *

No hay visos de solución.

Vendrá la semana santa.

¿Todo indica que el trimestre se perdió?

–No –alecciona el profesor Lomas Maldonado—si la huelga de la UNAM duró once meses y no se perdió ningún semestre. ¿Cómo? Hagamos números: en la UAM se imparten tres trimestres de once semanas cada uno, lo que da un total de 33 semanas de clase al año, de las 52 del calendario. La propia UAM tira a la basura 19 semanas. Que no nos digan que porque llevamos seis de paro se va a perder el trimestre. No es verdad. Jamás en la vida se ha perdido un sólo trimestre.

* * *

Se lee en una pancarta a las afueras de la SEP:

“Salario mínimo a Melgoza”.

El secretario de la UAM, Javier Melgoza Valdivia, tiene documentado un salario de 72 mil pesos mensuales, pero, con prestaciones presume la secretaria general del sindicato que se eleva a más de 140 mil.

Pero hay cifras que enaltecen a la institución:

Un 45 por ciento de los profesores-investigadores de la UAM tienen doctorado, contra una media nacional de 27 por ciento.

La universidad mantiene mil 700 proyectos productivos y sociales, algunos con comunidades marginadas y otros con empresas privadas, que generan un vínculo permanente entre la institución y la comunidad.

De los 45 mil estudiantes de la UAM, ocho mil reciben una beca de 950 pesos al mes, por tener ingresos inferiores a los tres salarios mínimos y mantienen una calificación mínima de 8.

Pagan una colegiatura de 592 pesos al año.

Pero algo es real: 45 mil estudiantes, 10 mil profesores, investigadores y cuatro mil trabajadores, están fuera de las aulas.

La huelga sigue y sigue.

–Para estos días ya debíamos de haber hecho dos evaluaciones. Revisé las opciones que tienen para recuperar el trimestre y ahora tendrían que agarrar algunas semanas de vacaciones –dice uno de los estudiantes que acude a la UAM Azcapotzalco a ver si ya se levantó la huelga.

Los foros de Internet han sido tomados. Algunas páginas dan especial seguimiento al tema.

* * *

La solución vendrá después de Semana Santa.

–Cuando menos... –admite el profesor Lomas Maldonado–, porque lo que se ve es que las autoridades tratan de llevarnos hasta más allá... Y la única solución que veo es que la UAM ofrezca una propuesta económica para los trabajadores administrativos. Si las autoridades creen que quedándose en donde están van a resolver algo, lo dudo. Los salarios en la UAM están súper deprimidos. Un profesor sobrevive con tres mil pesos al mes.

Vuelve a los números, el investigador:

–Darles el 35 por ciento a los trabajadores administrativos representa 1.47 del presupuesto total de la Universidad. Es nada.

¿Por qué es tan bajo el porcentaje? porque el costo de la nómina no llega ni siquiera al 5 por ciento. En empleos de confianza con estímulos a mandos medios y sobresueldos, la UAM gasta 600 millones al año en gente que no realiza ninguna labor de docencia y difusión de la cultura, para cuyo fin es creada la Universidad.

“Ha dicho en reiteradas ocasiones el profesor Javier Melgoza, secretario de la UAM, que para la universidad el problema laboral no es primordial, sino el académico. Entonces que nos diga ¿por qué tiene mil empleados de confianza?, ¿por qué se empeña en ofrecer un aumento del 4.25 con el argumento de que más “nos desestabiliza”. Si es así, demuéstrenlo con números.

“No debemos olvidar que en una Universidad el insumo más importante es la mano de obra de académicos y administrativos. Se han detenido las negociaciones porque sufrimos la actitud autoritaria e impositiva de las autoridades que te dice: te he de doblegar, no hay razonamientos ni académicos ni económicos, sino autoritarios.

Más de 40 días de Huelga. Y el panorama es desolador, sobre todo al interior:

Los trabajadores de intendencia sufren por la falta de materiales, hay una división entre mandos medios, jefes y personal de confianza con la base trabajadora; hay cambios de área, se cierran departamentos y áreas de trabajo, sufren imposiciones laborales unilaterales, robo de material de trabajo, represión política, caída de salarios, han pasado más de 2 años sin comprar libros para las bibliotecas, en el área de mantenimiento fuga de trabajo que la UAM contrata por fuera a empresas y contratistas...

La huelga sigue y sigue. Abierta al tiempo.

Las opiniones de los estudiantes, en torno al paro, se dividen, como lo apuntó la secretaria general del sindicato, en varias vertientes:

Alberto Islas Labastida, estudiante de Ingeniería Industrial de la unidad Azcapotzalco, e integrante de un grupo llamado CEN (Comité Estudiantil Neutral) de la UAM:

--Mucho se hablado del SITUAM y de las autoridades de la Universidad, pero jamás nos han tomado en cuenta. Ahora un grupo de alumnos nos hemos organizado y perseguimos un fin en común: que las negociaciones se aceleren para que nuestra universidad se reabra.

Por ello solicitamos una reunión con el secretario general de la UAM, Javier Melgoza Valdivia y la líder sindical, Hermelinda Hurtado, para replantearles su derecho a tomar clases y confió en que haya una respuesta a nuestros planteamientos.

Otra estudiante, Bety Gómez:

--Es una pena que por los intereses de unos se esté afectado a todos, sin embargo, y con ésto no digo que esté a favor de la huelga, los intereses de los trabajadores y las demandas, específicamente hablando del aumento de sueldo, son válidas. No es posible que los altos directivos estén gozando de sueldos impresionantes cuando la planta académica y demás trabajadores se estén tronando los dedos cada quincena nomás porque no quieren subirles el sueldo.

Y Óscar Buendía agrega.

--Estamos perdiendo clases y tiempo valioso, las investigaciones están detenidas y en muchos casos perdidas, pero también hay que pensar qué tipo de universidad les dejamos a las generaciones futuras. Hay que exigir educación de calidad.